Cabo San Lucas - El huracán John causó sus primeras víctimas hoy a su paso por la península de Baja Calornia, al noroeste de México y, aunque bajó de categoría dos a uno en la escala de Saffir Simpson (de cinco), su lento avance por tierra firme hace que mantenga su peligrosidad.
Las autoridades municipales de Los Cabos, en el estado de Baja California Sur, informaron de la muerte de dos personas y la desaparición de una tercera, cuyo vehículo fue arrastrado por la corriente de un arroyo en la comunidad de El Coro.
El director de Seguridad Pública de Los Cabos, Joel Cota, habló de dos personas fallecidas sin especificar las circunstancias de su muerte, mientras que explicó que el desaparecido viajaba acompañado de otra persona, que pudo ser rescatada, cuando a su automóvil se lo llevó la corriente.
"Se cruzaron dos personas a bordo de un vehículo (...) y fueron arrastradas por la corriente; se logró el rescate de una de ellas y (la otra, el dueño de un restaurante) se encuentra desaparecida", explicó el funcionario.
Tras impactar la tarde del viernes (hora local) en la península de Baja California con una fuerza moderada (categoría dos), el ciclón avanzó lentamente por la península en dirección a La Paz, capital del estado de Baja California Sur, donde llegó alrededor de las 0900 GMT.
Dos horas después, se situaba a unos 15 kilómetros al norte-noroeste de la ciudad y avanzaba a una velocidad de 15 km/h con vientos sostenidos de 160 km/h y algunas rachas, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, con sede en Miami.
El CNH pronosticó que continuará a baja velocidad durante las próximas 24 horas sobre la costa este de Baja California, aunque esperaba que se debilitase conforme siguiese avanzado por tierra.
De acuerdo con sus previsiones, no abandonará la península mexicana hasta el domingo.
La llegada de John al sur de Baja California provocó la cancelación o suspensión de cerca de 15.000 viajes de turistas, la inmensa mayoría estadounidense, que pasaban sus vacaciones en el popular destino de Los Cabos.
El gobierno estatal fletó vuelos chárter para devolver a sus países a los veraneantes, pero sólo una tercera parte accedió a ser evacuado, mientras que otros 10.000 decidieron permanecer en el lugar y fueron trasladados a hoteles anticiclónicos, alejados del mar.
Por su parte, para la población local fueron habilitados más de un centenar de refugios.
Aunque provocó un alto oleaje y lluvias intensas, John no impidió en la noche del viernes que los aeropuertos internacionales de San José del Cabo y La Paz continuasen funcionando con normalidad aunque las compañías aéreas habían suspendido su vuelos desde la Ciudad de México.
Las carreteras principales también siguieron abiertas a la circulación, aunque las vías que comunicaban a una decena de comunidades rurales, donde habitan unas 15.000 personas, quedaron bloqueadas debido a la crecida de los arroyos que se ubican en esa zona.
AFP