MENDOZA (ARGENTINA) - Luego de las idas y vueltas judiciales y las presiones sufridas por los médicos, la joven discapacitada mental mendocina de 25 años, embarazada tras una violación, fue sometida a un aborto terapéutico en un hospital público de la provincia anoche y su estado evoluciona favorablemente.
La Dirección de Asistencia Sanitaria de Mendoza difundió un comunicado dando cuenta de la realización de la intervención, hecha "con el máximo respeto de la intimidad de la familia" y "preservando pruebas" para el caso de que la Justicia las reclame para realizar un ADN y determinar quién fue el violador de la muchacha.
Tanto la familia como los médicos, en especial del Hospital Lagomaggiore, el de mayor complejidad de la provincia, recibieron amenazas en los últimos días de parte de sectores antiabortistas.
Según el comunicado oficial, el aborto fue practicado a pedido de la madre de la joven, Ana Rosa Gazzoli, y "en cumplimiento de obligaciones impuestas al Ministerio por la Justicia", en referencia al fallo emitido en ese sentido en primera instancia por el juez de Familia, Germán Ferrer, y la Suprema Corte provincial, que contradijo a una Cámara de Apelaciones que había frenado esa práctica médica.
Asimismo, precisó que la joven, que se moviliza en silla de ruedas y no habla, "evolucionó favorablemente" y por eso los médicos "le dieron el alta hoy".
POLÉMICA. Los casos de la joven mendocina y de otra de Guernica -que fue operada el sábado último - reavivaron la polémica respecto del aborto y fueron rechazados por ONGs católicas que intentaron impedir judicialmente las intervenciones.
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza autorizó el martes pasado el aborto a la discapacitada mendocina de 25 años que quedó embarazada por una violación. De esta manera, dejó sin efecto una medida de no innovar interpuesta por la ONG Vitam, que había logrado frenar la intervención que iba a realizarse anteayer.
Con esa medida, el máximo tribunal de la provincia habilitó a los médicos a realizar el aborto que había solicitado su madre y que había sido autorizado por el juez de familia Germán Ferrer en un fallo de primera instancia, pero que luego fue rechazado por la 2a. Cámara Civil de Mendoza, que hizo lugar a un recurso de amparo interpuesto por Vitam.
La joven mendocina de 25 años, que quedó embarazada por una violación que aún no se sabe quién la cometió, toma medicación desde los 4 años por su severo trastorno mental que ponía en riesgo su vida ante la continuidad del embarazo.
El pedido de la familia de la chica violada dejó al desnudo diferencias de criterio en el seno del gobierno mendocino. Mientras el gobernador mendocina Julio Cobos se mostró en contra del aborto, en virtud de la doctrina católica de defensa de la vida, el ministro de Salud argentino, Armando Calletti, y la mayoría de sus funcionarios son promotores de la intervención y sostuvieron que se trata de una práctica médica "no punible" en un caso como éste para los médicos que la realicen.
El Ministerio de Salud argentino ya había dispuesto todo para que la paciente (llamada Claudia), con 12 semanas de gestación, fuera internada en el hospital estatal Luis Lagomaggiore, donde se iba a realizar el aborto, pero la operación tuvo que ser suspendida cuando un tribunal de alzada hizo lugar al recurso de amparo en oposición a la intervención, que finalmente, fue concretada anoche en un hospital provincial.
En base a la página web del diario La Nación , lea más aquí