BUENOS AIRES | F. NOLE
El gobierno argentino advirtió ayer que si las gestiones que realiza Uruguay con Estados Unidos se encaminan a un Tratado de Libre Comercio (TLC), ese acuerdo quedaría afuera del Mercosur. Para llevar a cabo una iniciativa de esta naturaleza el presidente Tabaré Vázquez debería solicitar un "waiver" o dispensa del bloque regional.
En estos términos lo expresó a El País el subsecretario de Integración Económica de Casa Rosada, Eduardo Sigal. "En principio, hasta ahora no hubo ningún planteo formal por parte de Uruguay al Mercosur sobre que esté negociando un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos", puntualizó Sigal.
"Hay que recordar que el Mercosur aprobó hace tiempo la decisión 32/00, que establece que las negociaciones de convenios de este tipo con terceros países debe realizarse a nivel del bloque", enfatizó el funcionario argentino.
Sigal hacía referencia a la denominada Regla de la Negociación Conjunta, que preveía el abordaje de estos acuerdos sólo desde el ámbito del Mercosur.
De esta manera, el gobierno de Néstor Kirchner deslizó su posición decididamente contraria a que Uruguay suscriba un tratado bilateral con Estados Unidos.
DISPENSA. "Si, en definitiva, el Uruguay busca un acuerdo así con Estados Unidos, deberá pedirle un perdón o `waiver` al Mercosur, algo que no es fácil que el bloque pueda conceder", precisó Eduardo Sigal.
El funcionario de la administración Kirchner indicó, no obstante, que aún no está muy claro qué tipo de acuerdo es el que pretende Uruguay firmar con el gobierno de George W. Bush.
No obstante, Sigal indicó que si lo que Uruguay busca es un acuerdo puntual para lograr el ingreso de determinados productos al mercado estadounidense, eso no ocasionaría problemas en el bloque. "Eso no es problema y es totalmente factible con el Mercosur, pero un Tratado de Libre Comercio es algo mucho más amplio y distinto", señaló.
El viernes pasado, el diario argentino Ambito Financiero informó que el presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos "Chacho" Alvarez, había conversado con los cancilleres de Argentina y Brasil sobre una fórmula acotada para un acuerdo bilateral de Uruguay y Estados Unidos. Concretamente, según la versión del periódico, se manejaba un acuerdo por los rubros de carnes, lácteos y software. No obstante, el propio Alvarez dijo a El País que no había mantenido contactos de esta naturaleza, ni que haya explorado esas alternativas. A nivel local, las autoridades no han recibido, hasta el momento, planteos de esta naturaleza de sus socios.
PREFERENCIAS. "Este es un momento especial, porque Estados Unidos está revisando su política de preferencias arancelarias para un grupo de 15 países, con lo cual, quizás en esa revisión, Uruguay pueda salir favorecido y logre un acuerdo provechoso", consideró Sigal.
El funcionario hacía referencia a la revisión que viene haciendo Estados Unidos de una lista de 15 países, entre ellos Argentina y Brasil, con el fin de excluirlo del sistema de preferencias arancelarias luego del fracaso de la Ronda de Doha. Si bien la mayoría de los países en esta situación integra el llamado Grupo de los 20 o G-20, que también integra Uruguay, éste no aparece entre los países que quedarían excluídos de esas preferencias.
En el mismo sentido, cabe destacar que el canciller Jorge Taiana se mostró poco proclive a la posibilidad de un acuerdo entre Mercosur y Estados Unidos. "Es difícil verlo, en función de la posición de Estados Unidos en la OMC (Organización Mundial de Comercio)", dijo Taiana al matutino La Nación. Fundó su escepticismo en que "hubo poca predisposición a conceder (por parte de Estados Unidos)".
El canciller argentino consideró que la Ronda de Doha no obtuvo resultados, no sólo debido a las resistencias de Estados Unidos, sino también de la Unión Europea. En cambio opinó que "el G-20 tuvo un papel constructivo".
RECEPTIVIDAD. Por su parte, el subsecretario de Integración Económica de Argentina, reconoció que tanto su país como Brasil se encuentran más receptivos a los reclamos hechos por los socios menores del bloque.
"Los países más grandes están mucho más receptivos a las quejas y los cuestionamientos de Uruguay y Paraguay. De hecho, en la última cumbre del Mercosur se acordó fijar un plazo de 60 días para que los ministros de Economía y los cancilleres del bloque vuelvan a reunirse para buscar soluciones a esos planteos", indicó Sigal.
Tanto Uruguay como Paraguay han venido planteando insistentemente a los socios mayores la necesidad de corregir las asimetrías entre los miembros del Mercosur. Paraguay, por su parte, también explora las posibilidades de un acuerdo bilateral con Estados Unidos, como alternativa para colocar mejor sus productos en una situación muy similar a la que atraviesa Uruguay.
Astori criticó a los socios mayores
Durante la reciente conferencia "Uruguay en la economía global", el ministro de Economía, Danilo Astori, fue muy crítico en cuanto a los incumplimientos que han tenido los socios mayores del Mercosur respecto de las condiciones acordadas en 2000. De todas formas, Astori planteó la posibilidad de "avanzar (en un acuerdo con Estados Unidos) sin lastimar el espíritu del Mercosur".
"Progresar en los acuerdos bilaterales fuera de la región, es muy sencillo de comprender", planteó Astori, "en el año 2000 se adoptó la Regla de la Negociación Conjunta, todos los países del Mercosur tendrían que negociar conjuntamente fuera de la región, pero junto con ese compromiso se adoptaron otros que forman con éste un conjunto inseparable. Los otros compromisos asumidos refirieron en primer lugar, a no adoptar ninguna medida restrictiva al comercio entre los socios. No se cumplió, porque hay medidas restrictivas que dificultan el comercio entre los socios".
Astori señaló que, también se acordó la eliminación de medidas impositivas, fiscales, financieras, cambiarias y monetarias que pudieran perjudicar el comercio entre los socios. "No sólo no se cumplió, sino que se siguieron adoptando medidas discriminatorias en estos campos", apuntó.
El ministro también sostuvo que no se había cumplido con la coordinación de políticas macroeconómicas.
"Entonces, cuando se adopta un conjunto de compromisos de este tipo, no se puede pretender cumplir uno y no los demás, porque forman parte de un conjunto inseparable. Se negocia conjuntamente cuando todo lo demás se cumple. Pero si los socios tenemos problemas no sólo para acceder a mercados fuera de la región, sino a nuestros propios mercados, algo está pasando", cuestionó Astori durante su intervención en la conferencia.