BRASILIA Y ASUNCION | AP Y AFP
El ex general Alfredo Stroessner, de 93 años, agoniza en el hospital Santa Lucía de Brasilia. Hay un gran hermetismo en esa ciudad, donde se encuentra exiliado, sobre el estado de salud de uno de los últimos dictadores de América del Sur. En su país, Paraguay, donde gobernó con mano de hierro desde agosto de 1954 hasta su derrocamiento el 3 de febrero de 1989, el hecho se vive con una llamativa indiferencia.
Esta indiferencia es más sorprendente si se toma en cuenta que está imputado por su participación en el Plan Cóndor, más ocho delitos de lesa humanidad, enriquecimiento ilícito y hasta falsificación. Stroessner es considerado un reo de la Justicia paraguaya desde 1992 cuando no se presentó a declarar en un caso de desaparición de presos políticos en la década de 1970.
El estado de Stroessner es grave, según un breve comunicado del hospital. El 29 de julio había sido sometido a una intervención quirúrgica a causa de una hernia. Tras la operación permanecía internado, siendo derivado a la Unidad de Intensivos luego de sufrir complicaciones pulmonares. Actualmente respira artificialmente.
MILITAR. Stroessner nació el 3 de noviembre de 1912 en Encarnación. Realizó una meteórica carrera militar llegando al generalato a los 36 años. Siendo jefe de las Fuerzas Armadas de su país tramó en mayo de 1954 la caída del presidente Federico Chaves. Tres meses más tarde, y luego que él mismo nombrara un mandatario provisorio, se proclamó gobernante. Fue "reelecto" ocho veces consecutivas.
Según un editorial del matutino Ultima Hora de ayer, más allá de las obras materiales que dejó el "stronismo" ("boom" de la economía en los `70, sistema de carreteras Transchaco, Represa de Itaipú junto a Brasil), su legado destacó un modelo "autoritario, intolerante, excluyente, que eliminó el disenso y pauperizó la educación". Durante su gobierno se exacerbó "el prebendarismo, la corrupción y el conformismo". Eso sin tomar en cuenta los entre tres y cuatro mil prisioneros políticos.
El analista político Alfredo Boccio dijo que "si cuando moría en España el Generalísimo Francisco Franco multitudes salían a las calle, en Paraguay con Stroessner pasa todo lo contrario: existe total indiferencia como si a la mayoría no le importara".
El presidente, Nicanor Duarte, no comentó nada sobre el hecho.