Roqueros que saben hablar sobre su tiempo y su lugar

| Con casi seis años de vida, la banda creció y pisa firme en las letras y en la música

ACTITUD. Con dos discos en la calle, los miembros del grupo han llevado su música para muchos escenarios de todo el país. 200x135
ACTITUD. Con dos discos en la calle, los miembros del grupo han llevado su música para muchos escenarios de todo el país.

MATIAS CASTRO

Si hay algo que sorprende en La Saga es la seriedad con que enfocan su trabajo. Eso se refleja en el sonido de su segundo disco, en el diseño y en su discurso. El próximo domingo podrán dar una muestra de esto en su recital de presentación del disco Quiero.

Todo esto tiene que ver con el crecimiento de un grupo cuyos integrantes promedian los 29 años de edad. Nicolás Bagattini, cantante y autor de las letras, dice por teléfono que "creo que se avanzó muchísimo en el sonido, en la calidad primero y luego en jugarnos más hacia lo roquero. Las canciones son mucho más homogéneas".

Esto, en sus palabras, tiene que ver con que el disco fue compuesto en un período bastante concentrado de tres meses. El anterior, cuenta, llevó dos años en terminar de completarse. El crecimiento "también fue en lo letrístico, cosa que hemos definido más", agrega.

LETRAS. "Rota la promesa de las manos, cómo llorará el pasado, si se entera donde estamos", reza la segunda estrofa del tema Errante. "Cuanti más lejos más te acordás, pero el pago no va a encontrar donde ayer, y esa suerte que ya te ganó te quiere hacer más fuerte", dice la canción Suerte. Las letras tienen todas cierto vuelo y ninguna habla claramente (al menos para quien no los conoce) de un hecho puntual o de un personaje; pero todas parecen aludir a la realidad que rodea al autor. "Este disco es la foto de una etapa mía de muchísimo cambio. Al mismo tiempo es un registro personal y bastante fiel de lo que se estaba viviendo en el país, con el cambio del gobierno", dice Bagattini sobre su escritura.

Si hoy la banda tiene una fuerte inclinación a hacer rock con entradas directas de guitarra y melodías gancheras en la voz, comenzó a fines de los años noventa haciendo trash metal, aunque nunca formaron parte de la escena metalera. Ahora, seis años después, con muchos recitales y dos discos de por medio, la historia es diferente.

En las palabras de Nicolás, por lo menos, se encuentra una suerte de "compromiso artístico" de su parte y también de la banda. Y no necesariamente un compromiso específico con una fuerza política. "Si el primer disco le cantaba a la esperanza y al no decaer pensando en el futuro, este segundo disco es una foto en el que la esperanza se había transformado en demanda y por eso se llama Quiero, porque sentimos que todo el mundo el año pasado estaba pidiendo algo a cambio de lo que había dado. Hay cosas conceptuales en algunas canciones como Peor es olvidar, que creo que es un fiel reflejo de todo lo que pasaba en esa época. Me interesaba que el producto artístico fuera consecuente con la época que se estaba viviendo y eso creo que se logró".

No es solo Nicolás el que canta estas letras, sino que es el grupo el que sintoniza con el espíritu de lo que se dice, aunque el autor sea uno. La banda, claramente, no tiene como objetivo dar un mensaje político ni "bajar línea", como se dice. "Creo que el rock está hecho para decir cosas, creo que el rock sin las letras no existe", afirma categóricamente.

"Si yo quiero escribir sobre algo y soy producto de una sociedad, no puedo enmascararme. Y si estoy viendo que hay gente que llena la avenida Libertador, no puedo hablar de las chicas y los autos, sería como estar en otro mundo. Lo que no me interesa es decir que soy la bandera de tal movimiento, el objetivo es hacer un diagnóstico de situación personal y de lo que pasa alrededor de uno", agrega.

ANTECEDENTES. Los referentes para este cantante, que es médico y dice que se formó trabajando con la propia banda, son Garo Arakelián, de La Trampa, Eduardo Darnauchans y Washington Benavides. La combinación no es para nada desechable y resulta poco frecuente en el panorama roquero uruguayo. Otra referencia es la de Pedro Dalton, cantante de Buenos Muchachos con prestigio de songwriter y que aparece cantando en Salir, uno de los mejores temas del disco.

Los otros dos puntos que tienen que ver con la seriedad de la banda son el sonido y el cuidado del diseño. En el resultado del sonido tiene que ver el productor musical, Andrés Torrón, periodista y músico, que también produjo su primer disco. Y en cuanto al diseño y la política de comunicación, este responde a que en la banda hay dos diseñadores gráficos. "Pero esto", aclara Nicolás, "es hacer las cosas bien en la presentación, y no es cosa de marketing".

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