Si bien cree que ya casi no hay riesgo para el suministro eléctrico, el gobierno quiere esperar todavía unos días más para levantar las restricciones al consumo hoy imperantes, que quizás se extiendan hasta setiembre pese a que estaba previsto eliminarlas en este mes.
El director de Energía, Gerardo Triunfo, dijo a El País que la situación en cuanto a generación en Salto Grande no es óptima y que Brasil también atraviesa problemas de abastecimiento en su zona sur. "Se sigue monitoreando la situación de la región", señaló.
En UTE lo que más interesa es asegurarse de que la nueva central de Punta del Tigre, que agregará 200 megavatios, está operativa. "Queremos combinar el corte de cinta con el anuncio del fin de las restricciones", dijo una fuente.
Y Salto Grande también preocupa porque está aportando 180 megavatios cuando a esta altura del año debería estar produciendo 500 megavatios. La demanda en Uruguay ronda actualmente los 1.400 megavatios que se están atendiendo con importaciones, la central Batlle, las represas del Río Negro y Salto Grande.
Argentina ha cumplido hasta el momento "a rajatabla" el suministro de 150 megavatios que Uruguay le compra por contrato, dijeron las fuentes.
De todas formas, el sistema eléctrico de Argentina está muy presionado y de hecho ya se han producido cortes en algunas zonas. En julio el consumo creció 3,26% con respecto a igual mes de 2005. El día 31 de julio se dio un nivel récord de demanda de 17.395 megavatios. Y en los siete primeros meses del año la suba fue del 5,29% frente al mismo lapso del año anterior.
Los analistas consideran que la falta de inversión en generación, que no puede cubrir la suba de la demanda -que acumula un avance del 25% desde 2002- es lo que explica la situación en la vecina orilla. También por Argentina llega energía brasileña que Uruguay importa. En caso de necesidad Argentina la puede tomar para cubrir su demanda.