Un acuerdo que dejaría ganadores y perdedores

| Carnes, lácteos y textiles saldrían beneficiados; cerdo, pollo, arroz, los químicos y el plástico serían afectados

Pasado ya el momento de la gran definición política del gobierno sobre su voluntad inequívoca de buscar un acuerdo comercial ambicioso con Estados Unidos, ahora gremiales y técnicos evalúan cuáles podrían ser los sectores que se beneficiarían y cuáles los que requieren una apertura a la competencia más retardada.

Entre los primeros están claramente la carne (ovina y bovina), los lácteos, los textiles y entre los segundos sectores industriales intensivos en mano de obra (química, plásticos) y otros vinculados a rubros primarios (como la producción de carne de cerdo y pollo o de aceites).

Fuentes que conocen la marcha de las negociaciones dijeron a El País que hay varios rubros en los que uruguay tiene "intereses "ofensivos que son la carne, textiles y lácteos, y otros con posibilidades promisorias si se superan trabas fitosanitarias como los citrus y arándanos.

Sin embargo, las fuentes también advirtieron que hay "muchísimos" sectores con "intereses defensivos" como los aceites, los chacinados y la producción de pollos y el arroz, rubro este último al que se considera de gran sensibilidad. "Está claro que nunca va a entrar arroz uruguayo a Estados Unidos" admitió una fuente que dijo temer que Brasil, molesto por un entendimiento entre Uruguay y el país norteamericano, reitere trabas al cereal local en la frontera.

Los informantes comentaron que un objetivo realista inicial es que Estados Unidos elimine rápidamente el arancel del 4% con el que grava la cuota de carne vacuna uruguaya ubicada en 20.000 toneladas, porque ese impuesto le representa además al país norteamericano una recaudación de solamente U$S 2 millones anuales. Además se considera probable obtener un incremento de esa cuota relativamente rápido y una desgravación total en un plazo igual o menor al obtenido por Australia. La carne bovina no comprendida en la cuota paga un arancel del 26,5%. Por ese concepto, los exportadores uruguayos pagaron U$S 100 millones de aranceles en 2005.

En cuanto a los lácteos hay una cuota pequeña con arancel bajo de algo más de 1.000 toneladas (básicamente de quesos y manteca) y se considera viable plantear una ampliación a 3.000 toneladas. También hay una cuota de unos U$S 4,5 millones de quesos tipo italiano que ingresan a Estados Unidos en el marco del Sistema General de Preferencias que podría pasar a formar parte del acuerdo, dijeron las fuentes.

En cuanto a los cítricos y los arándanos, Uruguay cree que podría ser útil que el acuerdo incluya la creación de un comité científico-técnico con poder decisorio, que analice casos específicos como el de estos productos, como ya obtuvo Australia.

En cuanto a la carne ovina, se considera posible plantear el ingreso en una primera instancia de la carne sin hueso y luego con él (ambos tipos hoy tienen el ingreso vedado a Estados Unidos).

Pero las fuentes advirtieron también que hay "muchísimos" sectores vinculados al agro vulnerables y entre ellos mencionaron a los chacinados, la producción de pollos y la industria aceitera.

Carlos Pérez del Castillo, exsubsecretario de Relaciones Exteriores, considera que, si bien rubros que ya venden mucho a Estados Unidos van a incrementar sus ventas; el aporte más relevante para la economía nacional vendrá por el lado de los nuevos sectores que pueden aparecer, si el empresariado se muestra dinámico. Y además las mayores posibilidades comerciales pueden disparar la inversión como ocurrió con otros países que acordaron con Estados Unidos como el caso México, sostuvo el especialista.

El Mercosur seguirá siendo clave

El economista Pablo Rosselli, de la consultora Tea, Deloitte & Touche, valoró ayer en radio El Espectador que "podemos pensar que los sectores bastante intensivos en capital sean más sensibles a este cambio del entorno" y entre ellos mencionó los productos químicos, los plásticos y la fabricación de algunas autopartes. "Los acuerdos comerciales pueden ser beneficiosos para el funcionamiento de la economía pero eso no significa que sean beneficiosos para todos los agentes", advirtió.

Rosselli hizo notar que es negativo crear una polarización entre un acuerdo con Estados Unidos y el Mercosur. "El Mercosur seguirá siendo un mercado clave para Uruguay" en cualquier circunstancia, aseguró.

"No debemos pensar que con un acuerdo comercial con Estados Unidos solo venderíamos carne y leche. Probablemente habría una expansión importante en otros rubros. En particular, dependiendo del contenido de los acuerdos, podría haber un impacto relevante en la industria textil, que es muy intensiva en mano de obra", agregó. El acuerdo, dijo, estimulará la inversión.

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