El Banco Hipotecario recibió presión a dos frentes por el proceso de reestructura, aunque con intereses antagónicos.
Un grupo de deudores en dólares anunció juicios contra el banco si transfieren créditos morosos a una recuperadora por fuera del BHU -aunque estatal- o los securitiza. Más temprano una misión del FMI expresó su preocupación por la demora en esas acciones.
El presidente de la asociación de deudores, Jorge Milano, dijo a El País que el grupo está "en estado de alerta" y que iniciarán "una lluvia de demandas" por incumplimiento de contrato si se transfieren los créditos morosos o "los vende" para integrarlos al plan de securitización.
APURo. El directorio del Banco Hipotecario evaluó ayer con la misión del FMI la marcha del trabajo para culminar la separación de cartera morosa a la recuperadora. A la misión le preocupa que no se pueda llegar a los plazos acordados en el programa con el gobierno para depurar y transferir la cartera morosa, reconocieron a El País fuentes del Hipotecario.
El programa prevé que se separe el grueso de los créditos morosos antes del 31 de agosto y se haga lo mismo con el resto al cierre de noviembre.
Ayer los directores del banco explicaron que desde que se comenzó el trabajo hubo casi dos meses de medidas sindicales que impidieron avanzar pero que desde que se logró un acuerdo entre el gobierno y AEBU las tareas se aceleraron. "Es posible que no se llegue a la fecha tope, pero si seguimos a toda máquina como ahora se logrará poco tiempo después", dijo un funcionario.
En el gobierno y en el BHU se aseguró que las demoras no serán mayores y destacaron el acuerdo del FMI con el plan de capitalización.