Un diagnóstico delicado para los CTI

| No todos los centros intensivos cuentan con un monitor por cama, aunque la normativa así lo establece

ROSARIO TOURIÑO

El 64% de los respiradores que se utilizan en los centros de terapia intensiva (CTI) de adultos de Uruguay son obsoletos y no tienen mantenimiento actualizado. Además, a pesar de ser una exigencia de la normativa, no todas las unidades habilitadas en el país disponen de un monitor mínimo por cama. En este caso, se trata de una tecnología fundamental para controlar una función vital del organismo, como la cardiopulmonar. Las conclusiones forman parte de un informe realizado por una comisión de intensivistas para el Ministerio de Salud Pública (MSP).

"Consideramos que este resultado es consecuencia de una falta de regulación, tanto en el momento del ingreso de los equipos como en el control de su vida útil", resumieron los técnicos que elaboraron el Primer Censo Nacional en Medicina Intensiva. En el documento, al que accedió El País, se reconoce que "los recursos tecnológicos presentan algunas carencias importantes". La inexistencia de monitores para todas las camas que funcionan en el país es considerada un "problema grave", mientras que el par-que de respiradores -una tecnología fundamental en esa especialidad- es considerado "anticuado y heterogéneo".

RECURSOS. La comisión técnica relevó a las 60 unidades de medicina intensiva que funcionan en el país y albergan unas 604 camas. De ese total de centros, 33 se ubican en Montevideo y 27 en el interior.

A nivel general, tanto en el sector público como en el privado, el promedio de monitores es de uno por cama. Sin embargo, los especialistas detectaron que "varias" unidades "llamativamente" no llegan a ese requerimiento mínimo. La carencia se detectó fundamentalmente en unidades del sector público de Montevideo. Por ser un recurso tecnológico de gran importancia, la comisión relevó con mayor detalle los equipos de ventilación mecánica.

De 332 respiradores relevados, se encontró que 285 estaban operativos y que 47 ya estaban fuera de funcionamiento. "Entre ellos había 15 marcas y 29 modelos diferentes con una antigüedad importante: 215 equipos tenían más de 10 años", consigna el informe técnico.

Varios intensivistas consultados por El País destacaron que cuando un respirador cumple una década de uso, debería ser retirado y utilizado sólo como equipo de respaldo (back up). Existen en uso incluso 25 equipos de ventilación mecánica con una "edad" de entre 18 a 23 años.

La comisión destaca además que un 44% de los respiradores no tiene service actualizado, lo que "agrava" el problema. El censo constató además una disminución en la velocidad del recambio del "parque de ventilación": mientras a fines de los `90, ingresaban 17 respiradores por año, en los últimos dos años apenas ingresaron tres.

Otra carencia especialmente resaltada es que sólo 39 de los 60 centros declararon utilizar un programa informático de historias clínicas. Poco más de 30 admitieron contar con un técnico en informática.

La gran mayoría de las unidades tienen camas de cuidados intensivos e intermedios, una condición que es exigida por la normativa vigente. Los autores admiten que hay "algunos grandes hospitales que se organizan con unidades sólo de intensivos o sólo de intermedios, pero son la excepción".

RANKING. El relevamiento también categoriza a los CTI en función de las "fortalezas" y "debilidades" de su infraestructura. El estudio reveló que sólo cinco unidades no presentan ninguna debilidad y que el 34% de ellas tiene entre tres y cuatro. Pero la situación se compensa con las "fortalezas": un 47% de los centros tienen entre 10 y 15 características favorables.

El ranking dividió a los CTI en dos: 30 centros (con 311 camas) ocuparon los primeros puestos y otros 30 (con 285 camas) quedaron en la mitad inferior. En esta instancia, la calificación se centró especialmente en las condiciones de estructura, y no tomó en cuenta los "resultados" ni "la satisfacción de los usuarios".

Para los autores esta metodología puede ser el primer paso para la "acreditación voluntaria" de los centros, prevista en la normativa. Esto es, que las unidades puedan ser categorizadas por el MSP en función de estándares de calidad internacionales, a contemplar en el marco regulatorio.

INEQUIDADES. El censo también concluye que existe una mayor concentración de la tecnología en Montevideo, y que la mayor demanda está en el sector público del interior.

Mientras la densidad de camas cada 10 mil habitantes es de 3,18% en Montevideo, solamente llega a 0,95% fuera de la capital. El mismo desequilibrio existe entre el sector público y el privado. En tanto los CTI estatales sólo poseen una disponibilidad de 164 camas, los privados concentran 440. Se espera que la foto que ha logrado el grupo de expertos sea el punto de partida no sólo para un plan de inspecciones, sino también para una mejora del acceso a los CTI en las zonas más carentes, en el marco del nuevo sistema de salud.

Respiradores

Existen equipos de ventilación mecánica cuya antigüedad oscila entre los 18 y los 23 años

Especialistas realizaron el informe

El primer censo uruguayo fue realizado por la Comisión Honoraria en Medicina Intensiva, un grupo asesor del Ministerio de Salud Pública (ver nota en esta página). Está conformado por representantes de la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva (SUMI), la Facultad de Medicina y el MSP. La comisión se creó en junio de 2005 con el fin de actualizar el conocimiento de la situación de la especialidad y así definir "racionalmente" las necesidades del país. El grupo también está analizando cambios de la actual normativa que data de 1997. Por último, se abocará a definir un sistema de control de calidad y resultados de las unidades.

El censo se basó en una encuesta de 138 preguntas realizadas en cada centro por un equipo de 60 técnicos. En esta primera fase, se centró la tecnología y más adelante profundizará en los recursos humanos.

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