Personas poco talentosas, con falta de preparación y pertenecientes a sectores carenciados.
Esas características se atribuyen a los docentes latinoamericanos en un estudio internacional, en el que se establece que la enseñanza que imparten "ha empeorado" y que además perjudica especialmente a los sectores de menores recursos.
El diagnóstico, que abarca a países de América Latina -entre ellos a Uruguay- coincide con la apreciación que el año pasado realizó el vicepresidente del Consejo Directivo Central (Codicen), José Pedro Barrán, sobre la realidad de los docentes del país.
El 29 de setiembre del año pasado en el Parlamento, Barrán aseguró que en Uruguay es "muy difícil conseguir un docente de calidad" porque "los candidatos que se presentan son los menos calificados académicamente".
Además, indicó que "como los sueldos son tan bajos", los postulantes "son los menos calificados" desde el punto de vista académico.
"Son los de contexto cultural menos desarrollado, a menudo pobre, y fundamentalmente son mujeres -esto no lo atribuyan a mi misoginia sino todo lo contrario-, ya que en el magisterio el 95% son mujeres", agregó.
"INADECUADA". Los dichos de Barrán sobre los docentes uruguayos, coinciden con la apreciación que realizó el Programa de Promoción para de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (Preal), en el informe "Cantidad sin calidad. Un informe sobre el progreso educativo en América Latina" de este año.
El Preal es un proyecto conjunto de Diálogo Interamericano y la Corporación de Investigaciones para el Desarrollo (Cinde). Además, cuenta con el apoyo de la United States Agency for International Development (Usaid), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Avina Foundation, la Tinker Foundation, y el Banco Mundial (BM), entre otros.
El informe al que accedió El País, fue distribuido a parlamentarios uruguayos en una reciente visita a Washington.
Según el Preal, uno de los "mayores desafíos" de los países de la región es fortalecer la calidad de los docentes, porque actualmente es "inadecuada".
Para el organismo, "la formación" de los maestros latinoamericanos "es deficiente" porque alrededor de las tres cuarta parte cuenta con "la formación mínima que el país requiere".
Esta cifra es muy inferior a los promedios mundiales, particularmente a los del Asia del este, agrega el documento.
Según el organismo, se da la paradoja de que siendo los niños más pobres los que "necesitan de maestros de buena calidad", en la realidad tienen menos "probabilidades de tenerlos".
ESCASOS. En el informe, por otra parte, se hace referencia al talento de los docentes.
"Son escasos los maestros que se destacaron como las personas más talentosas de su generación. Muchos tuvieron los peores resultados académicos entre sus pares y escogieron la docencia, no por la verdadera vocación, sino como última opción para la educación superior", agregó el texto.
En otro orden, el Preal consignó que la mayoría de los docentes del sector público no se responsabiliza por los resultados, ni reporta ante la opinión pública, ni los padres, directores o autoridades del gobierno.
"El despido de un maestro debido a su mal desempeño profesional es casi imposible", agrega.
Según el organismo, "parte del problema podría radicar en que la remuneración no está relacionada con el desempeño".
"Los maestros mediocres ganan lo mismo que los sobresalientes. Los que no asisten al trabajo reciben la misma remuneración que aquellos que sí lo hacen todos los días", concluye.
Resultados de la última evaluación
El 50.6% de los estudiantes uruguayos de 15 años que participó en la última prueba internacional PISA, demostró tener una capacidad matemática "limitada", el 39.5% mostró un conocimiento "intermedio" y sólo el 9.9% tiene una "alta" capacidad matemática.
Los estudiantes uruguayos que participaron en esa instancia (5.800) obtuvieron los mejores resultados en comparación con los demás países de Latinoamérica, pero en relación a los países europeos, no recogieron resultados satisfactorios.
En la prueba se comparó con otros ocho países de escala poblacional similar a la de Uruguay, las horas de clase que los estudiantes tienen por año: resultó que en este país tienen menos carga horaria que en los demás (824 horas anuales).
El 51.9% de los estudiantes de 15 años tiene profesores con título habilitante para la docencia. En el caso del sector privado, casi el 70% de los jóvenes es atendido por profesores titulados.
Sindicatos
Uno de los "obstáculos" para el "progreso educativo" en América Latina reside en el conflicto entre gobiernos y sindicatos.
"Los dirigentes sindicales se centran exclusivamente en el tema de los sueldos y la estabilidad laboral y se resisten a aceptar medidas que podrían mejorar la calidad de la educación, tales como la evaluación, la remuneración según méritos y la responsabilidad de los resultados", agrega el documento del Preal.