MELO / HILTON MESTRE
El Capitán (r) Laury Rodríguez explicó ayer que no tuvo ninguna responsabilidad en la fuga del coronel (r) Gilberto Vázquez, pero sí admitió haberle prestado auxilio en Santa Clara de Olimar cuando éste buscaba acercarse a Brasil durante su fuga. Según declaró a la radio la Voz de Melo, le dio alojamiento por la "gran amistad" que lo une a Vázquez.
Sobre su amigo, recordó que "sus muchos conocimientos" adquiridos en cursos realizados en Alemania y en Estados Unidos, le hacen suponer que tal vez no estuviese bien de salud al ser capturado. A su entender no hay gente capacitada para apresarlo, ya que Vázquez fue instructor de la Policía y de muchos quienes hoy están en altos cargos de Jefatura, Interpol y el Ejército.
Más adelante, Rodríguez remarcó que "todos los oficiales, de cualquier jerarquía, que estuvieron durante la época de la dictadura, son responsables de todas las cosas que pasaron en el Ejército".
En este sentido, dijo que quienes no estaban convencidos de lo que hacían pero seguían junto a la Fuerzas Conjuntas, era porque buscaban una ventaja personal, lo que los transformaba en sospechosos.
Se le consultó si los oficiales de aquella época se sentían traicionados por las nuevas generaciones de oficiales, a lo que contestó que todos lo que "trabajamos en el tema de la sedición, lo hicimos convencidos de que hacíamos lo correcto".
Según Rodríguez, "los oficiales jóvenes de aquella época tenían el convencimiento de que el país estaba corriendo un riesgo, ya que se hablaba mucho de comunismo, subversión, y teníamos el convencimiento de que había que defender la independencia".
Admitió que "el oficial interrogador actuaba por temor a un atentado contra su familia, lo que hacía que actuaran convencidos de que defendían la libertad y también por temor a ser blanco de atentados". Por su parte, dijo que por ser sustituto de juez sumariante, no realizaba interrogatorios.
"TRAIDORES". Consultado a cerca de si él torturó o vio torturar gente, Rodríguez respondió: "todos estuvimos involucrados en la cosa, y para sacar la cola de la jeringa se tiene que acusar a otra persona, y aunque no lo hubiera hecho no me animaría decir no lo hice, porque si no, me introduciría en el grupo de militares traidores".
En relación al caso de Leonardo De los Santos, manifestó que como sustituto del juez sumariante fue quien entregó el cuerpo a los familiares. A continuación destacó que, según "la lógica", si hubiera participado en la tortura y posterior muerte, no se le hubiera ordenado entregar el cuerpo.
Se le consultó, además, si De los Santos murió a causa de las torturas, a lo que respondió que participó un médico en la autopsia y posteriormente sus familiares hicieron en Rocha una autopsia pública.