La calificadora de riesgo Moody`s presentará un informe sobre la banca uruguaya en los primeros días de agosto donde volverá a señalar, como en el reporte de 2005, la falta de reactivación en la demanda de crédito en el mercado financiero.
En el reporte se analizará la evolución del sistema financiero local con datos de cierre a marzo pasado, aunque contemplando lo que pasó hasta la primera mitad del año.
La analista de Moody`s, Andrea Manavella, dijo a El País desde Buenos Aires que el estudio de las cifras sigue mostrando una falta de recuperación efectiva del crédito a cuatro año de comenzada la crisis financiera.
En un informe de octubre del año pasado la agencia había señalado la "débil demanda" de crédito, pronosticando una "moderada" mejora para 2006.
Manavella dijo que una de las razones para la falta de reactivación es el alto nivel de endeudamiento de las empresas y familias uruguayas que daría menos margen para contraer nuevos créditos.
Esta es una de las principales razones que esgrime la superintendencia de bancos como causa para la lenta recuperación del mercado de préstamos.
Si bien en Uruguay la respuesta del crédito fue menor a la de otros países de la región, como Argentina, Manavella sostuvo que la salida de la crisis fue diferente. "No ha tenido la misma reacción profunda que en otros países", dijo Manavella, que comparó el caso de Argentina y Uruguay.
Mientras aquí las familias y empresas debieron seguir pagando en dólares luego de la devaluación en Argentina se dio la llamada pesificación asimétrica" por la cual se pagó $1,4 por cada dólar cuando la moneda estadounidense valía $ 4.
A la inversa los deudores pagaron $ 1,4 por cada dólar. Manavella se mostró cauto respecto a la marcha de la desdolarización de la banca a pesar de los incentivos que plantea el gobierno con ese fin. A su juicio lo más probable es que la moneda nacional se utilice con fines transaccionales mientras que es más difícil que pase lo mismo en el caso del ahorro.
En el proyecto de reforma tributaria el gobierno determinó que los intereses por los depósitos en pesos y a mayor plazo paguen menos tasa de renta que los en dólares y a corto plazo.