Granjeros contra la reforma tributaria

La delegación de las 18 gremiales de la granja que se reunió con el subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Mario Bergara, salió bastante molesta.

Bergara le manifestó a los ruralistas que el gobierno impulsa la reforma tributaria apuntando a conseguir equidad y que la secretaría de Estado "no toma en cuenta la situación puntual de cada uno de los sectores".

Remo Di Leonardi, presidente de la Confederación Granjera del Uruguay (CGU), uno de los cuatro gremialistas que conformó la delegación, dijo que a criterio del Ministerio de Economía y Finanzas, los puntos que se impulsan en el Proyecto de Ley sobre Reforma Tributaria, son inamovibles.

Entre ellos figuran como los más críticos la aplicación del Imesi al vino y la sidra; un cambio en el sistema de IVA a frutas y verduras; la pérdida del crédito fiscal por parte del productor y un aumento de los aportes patronales al Banco de Previsión Social no inferior a 7,5%.

Según Di Leonardi, la iniciativa castiga a la granja, "el sector que más mano de obra genera y parece que no importa si se pierden miles de puestos de trabajo, porque dijo el subsecretario Bergara que serán absorbidos por otros sectores de la economía".

GOLPE. Di Leonardi consideró "otro duro golpe a la granja que el productor pierda el crédito fiscal, que es una devolución de impuestos, donde el productor le factura al consumidor y tiene un crédito de hasta 10% de su facturación. Eso le brinda mayor competitividad frente a los productos importados". Con la reforma, "se perderá y los productores no podrán facturar, por eso es otro duro golpe".

En paralelo, las gremiales insisten en ser recibidas por el presidente Tabaré Vázquez para plantearle los puntos críticos del documento y denunciaron que, hasta el momento, tampoco fueron recibidas por "el presidente de la Mesa Política del Frente Amplio, Jorge Broveto, siendo la única fuerza política que no coincidió audiencia".

Por ahora, según Di Leonardi, no se está pensando en cortes de rutas, pero "el pulso de la gente está muy acelerado y podría haber una explosión. No hay una política clara por sectores, no importa el escenario, ni tampoco la rentabilidad de la granja".

También se planifica la puesta en marcha de una campaña de información a la población, para lo que se enlentecerá el tránsito en las principales rutas.

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