Difundir una empresa con poco dinero
"En la fábrica hacemos perfumes, en las perfumerías vendemos ilusiones", reza uno de los slogan de la firma Revlon, que expresa a las claras la transformación en los comportamientos que exige la comercialización de un producto.
Una de las primeras interrogantes de un emprendedor es el modo en que debe dar a conocer su idea. De la fórmula que elija, dependerá buena parte de los resultados posteriores de su emprendimiento.
Los expertos aconsejan tener en cuenta los siguientes aciertos:
CON VOLANTES.
1) Hay una técnica que nunca falla: la comunicación directa a conocidos y amigos. Es necesario que ellos sepan que el negocio ha sido abierto. Y a su vez recomienden el producto a quien ellos conocen. El boca a boca sigue siendo una de las mejores fuentes de promoción.
2) Otro de los fuertes de la comunicación de los pequeños comercios, es la distribución de volantes, que pueden ser dejados en el hall de los edificios, pinchados en las carteleras de los supermercados y clubes.
3) Asímismo, es posible publicar un aviso en un diario barrial, siempre y cuando sea de la categoría de nuestro producto.
4) Otro de las posibilidades es tener una base de datos de clientes, confeccionada en forma casera. Aunque lleva tiempo es una tarea sencilla cuando se completa poco a poco.
5) La base de datos permite enviar cartas, folletos y mantener un contacto, siempre a favor del cliente. Una relación amigable lo acercará a la empresa.
6) Han dado buenos resultados las tarjetas que suman puntos y ofrecen cambiarlos por regalos. Otro sistema muy de moda es la asociación entre marcas. El año pasado dos super marcas como Pepsi y Lays unieron esfuerzos. Al comprar una botella de refresco se ganaba una bolsa de papas, y viceversa. Es de presumir que si esas alianzas han dado fruto a los grandes, también pueden servir a las Pymes.
CON PARIENTES Y AMIGOS
Cuando la empresa cuenta con poco dinero acostumbra a ahorrar costos en la presentación de si misma y la difusión.
Locales que no son inaugurados, folletos de poca calidad, envases económicos etc. hacen que el nuevo emprendimiento muestre escaso brillo.
Hay empresas que venden productos de primera calidad, pero por un tema económico descuidan detalles importantes dejándolos en manos de parientes y amigos. El amigo de uno de los hijos que estudia Diseño Gráfico es el encargado de hacer los folletos, su novia se ocupa de la página web, otro pariente decora el local y así se va sumando una cadena de favores que termina por formar una imagen pobre de una buena idea, que debería apostar recursos a una inauguración que deje una huella efectiva en los futuros clientes. Una idea necesita ese tipo de respaldo.