El martes de tarde, y durante tres horas, el ministro del Interior José Díaz se reunió con dirigentes de Fucvam para intentar convencerlos de que no concretaran la movilización y el intento de ocupación del Ministerio de Economía. En el encuentro también participó el ministro de Vivienda Mariano Arana pero, según la versión de Fucvam, el jerarca se retiró molesto a los cinco minutos.
Lo de ocupar era una estrategia para que venga la prensa", contó con una sonrisa un viejo militante de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), luego de colgar entre dos árboles un afiche donde aparece caricaturizado el ministro de Economía, Danilo Astori.
El hombre, parado en la esquina de Colonia y Paraguay, participaba ayer en el inicio de una movilización de Fucvam frente al Ministerio de Economía. Había pasado media hora de las cuatro de la tarde y, al igual que él, unas 300 personas llegaban al lugar con la meta de "sitiar" y "ocupar" el edificio de Economía para lograr que Astori los recibiera y modificara su postura en torno a la "reestructuración" de las deudas que mantiene el sistema de cooperativa de vivienda con el fideicomiso de la cartera social del Banco Hipotecario y con el Fondo Nacional de Vivienda. Se vivía un ambiente tranquilo y familiar: en el sitio habían niños, hombres y mujeres de todas las edades. En los días anteriores Fucvam había anunciado que iba a ocupar Economía y, como era previsible, ayer las puertas estaban cerradas y unas vallas rodeaban el edificio.
Algunas horas más tarde, y después de un acto donde hubo duras acusaciones contra los ministros Astori y Mariano Arana, cinco dirigentes de Fucvam pasaron las vallas y conversaron durante pocos instantes con la Policía apostada en el lugar, con cascos y escudos.
El jefe del operativo comunicó que Astori no se encontraba y que tampoco podían entrar a esperarlo, como pretendía Fucvam. Resultado: tuvieron que dar marcha atrás, mientras los manifestantes aplaudían y entonaban cánticos. "Corrupto" o "chupa sangre", fueron algunos de los gritos que se escucharon anoche, dedicados directamente al ministro.
Después del fallido intento de ocupación, los manifestantes comenzaron a retirarse del lugar con la advertencia que "la próxima no avisarán" y que en el futuro podrían tomar los edificios del Ministerio de Vivienda o el Banco Hipotecario.
Contrariamente a lo que podría esperarse, los dirigentes estaban satisfechos.
"Se cumplió ampliamente el objetivo político. Hemos logrado colocar en la opinión pública nuestros problemas y mostrar la intransigencia del Ministerio de Economía, que no recibe a los trabajadores para dialogar", afirmó, en el lugar, el presidente de Fucvam, Mario Fígoli.
DELINCUENTE. De boina y campera verde, el secretario general, Daniel De Souza, había realizado un duro discurso. Parado sobre un estrado, miró hacia el edificio y afirmó: "Este ministro nos recibió una sola vez en 15 meses, el 30 de diciembre, porque resolvimos ir a Punta del Este en una marcha. Pero a la hora se levantó y dijo: `ustedes si no pagan no son solidarios y otros no pueden construir. Nosotros pagamos lo que podemos, pero ninguna cooperativa ha dejado de aportar".
"Lloran porque no hay plata pero tratan de comprar un avión para el presidente", criticó De Souza. "Este delincuente (por Astori) ya dijo que no hay plata para los sindicatos ni para los cooperativistas".
El secretario general, Daniel De Souza, contó que Arana "puso arriba de la mesa un diario", donde los dirigentes de Fucvam decían que "había cierto capricho" del ministro, recordando los problemas que tuvo con Adeom cuando era intendente. Arana les pidió a los dirigentes que se retractaran. "Le respondimos que no lo hacíamos porque tenemos derecho de opinar lo que sea. El se levantó de la reunión porque dijo que así no podía hablar con nosotros", afirmó De Souza.
Desde el estrado ubicado frente a Economía, el dirigente relató que -un rato después- Arana no se dio cuenta de que la puerta estaba abierta y preguntó: "¿se fueron estos pesados?". "A partir de ahora decimos que, además de caprichoso, Arana es un mal educado", gritó De Souza.
En la reunión, el gobierno intentó "convencer" a Fucvam a no movilizarse: "nos dijeron que si protestamos mucho le hacemos mal al gobierno, y que tal vez no continúe". "Ojo con esos planteos. Al gobierno le irá bien o mal en función de la política que defina para los sectores populares, las organizaciones sociales no son poleas de transmisión de ningún partido", advirtió el dirigente.
"¿Ya se fueron estos pesados?"
¿que reclaman?
Fucvam se opone a una propuesta realizada por los ministerios de Vivienda y Economía, el pasado 10 de mayo, en torno a la reestructuración de las deudas que mantiene el sistema de cooperativas con el fideicomiso de la cartera social del Banco Hipotecario (BHU) y con el Fondo Nacional de Vivienda.
A fines de 2004, el entonces directorio del BHU había acordado una propuesta de reestructura de la deuda, que Fucvam consideraba satisfactoria. Cuando asumió el nuevo gobierno, los directores del BHU se comprometieron a mantener la resolución de las autoridades anteriores, asegura Fucvam. Pero en una nota firmada en febrero pasado, los ministros Mariano Arana y Danilo Astori advierten que el acuerdo anterior no tiene validez y que se inician nuevas negociaciones.
El gobierno planteó al cooperativismo la aplicación de una tasa anual de 2%, aplicable a los saldos pendientes de préstamos otorgados hasta el 31 de diciembre del año pasado. Además, se anunciaron subsidios mensuales de hasta 374 unidades reajustables para "saldar los colgamentos que tienen al final del proceso de amortización". A través de estos mecanismos, se lograría amortizar un 40% de los colgamentos que tienen plazo en 15 años. Fucvam reclama que no se le cobre estos colgamentos y se movilizará el 7 de agosto frente al BHU.