AP Y LA NACION/GDA
buenos aires El presidente Néstor Kirchner aseguró ayer que "la vieja dirigencia política``, representada en el Congreso, no quiere dejarlo gobernar, al oponerse a dos proyectos que aumentan sus facultades para modificar el destino de partidas del presupuesto y que reglamentan los controversiales decretos de "necesidad y urgencia``.
El Frente para la Victoria de Kirchner, formado por el sector de izquierda del peronismo y por grupos "progresistas`` afines, tiene mayoría en ambas cámaras legislativas, lo cual asegura la aprobación de ambas iniciativas.
Pero los proyectos han provocado una intensa campaña adversa en la prensa y los partidos opositores, que acusan al presidente de abrigar intenciones hegemónicas y autoritarias y de poner en peligro las instituciones democráticas.
La dirigente opositora Elisa Carrió, líder del partido centroizquierdista ARI e implacable adversaria del gobierno, equiparó a Kirchner con los difuntos dictadores europeos Adolfo Hitler y Benito Mussolini.
El columnista Joaquín Morales Solá, del diario La Nación, sostuvo el domingo que "Kirchner se parece a veces al exótico (caudillo) norcoreano Kim Jong-Il, que juega con misiles en el mar de Japón``, al tiempo que lo fustigaba por sus estrechos vínculos políticos con su par venezolano Hugo Chávez.
"No me quieren dejar gobernar, no quieren que la Argentina crezca``, sostuvo el Presidente durante un acto público en la vecina ciudad de Ituzaingó.
"Terminemos con esta hipocresía. El pueblo necesita que el Presidente pueda gobernar. Veo en los medios esos discursos latosos de la vieja dirigencia política. Los escucho hablar y son los mismos que fundieron a la Argentina, son los mismos que hoy tratan de obstaculizar la administración, como si la gente no se acordara de esas caras``, agregó.
Kirchner tuvo palabras de reconocimiento y elogio para su esposa, la senadora Cristina Fernández, quien la semana pasada pronunció un largo discurso en la cámara alta en defensa de estos proyectos , por los que fue muy atacada por la oposición.
En algunos medios políticos se asegura que Kirchner, que goza de muy altos niveles de popularidad y aceptación, según las encuestas, declinará presentarse a la reelección el año próximo, y que en cambio impulsará la candidatura de su cónyuge. Pero el Presidente y su esposa guardan silencio sobre sus intenciones.
El proyecto en debate, que seguramente será aprobado, modifica la ley de administración financiera. Con el cambio, el jefe de Gabinete tendrá potestad para reestructurar los montos del presupuesto, algo que hasta ahora sólo el Congreso podía hacer. La otra reforma buscada, pretende reglamentar los decretos de necesidad y urgencia.