Bagdad - El juicio del depuesto presidente iraquí Saddam Hussein y otros siete acusados por una masacre de aldeanos chiitas entra este lunes en su recta final con el inicio mañana de los alegatos de la defensa.
Al reiniciarse el proceso ante el Alto Tribunal Penal iraquí en Bagdad, la defensa estará privada de uno de sus pilares, el abogado Jamis al Obeidi, secuestrado por hombres armados y asesinado en Bagdad el 21 de junio.
Durante la última vista del juicio, que tuvo lugar el 19 de junio, ocho meses después de su apertura, el procurador general, Jaafar al Musaui, pidió la pena de muerte contra el ex presidente, estimándolo directamente responsable de la masacre de 148 chiitas durante una "campaña de represión organizada".
Musaui pidió la misma pena para Barzan al Tikriti, medio hermano de Hussein y ex jefe de inteligencia, y para el ex vicepresidente Taha Yasin Ramadan. La campaña evocada por el procurador general se produjo después de una tentativa de asesinato contra Saddam Hussein en 1982 en la localidad de Dujail, al norte de Bagdad, y tomó, según él, la forma de una represalia colectiva.
Durante parte de las 35 audiencias del proceso, la fiscalía intentó probar la responsabilidad directa de los antiguos dirigentes en la masacre, mientras que la defensa y los acusados se esforzaron por describirla como una reacción normal a una tentativa de asesinato contra un presidente en ejercicio.
La defensa trató igualmente de cuestionar la legitimidad del tribunal y probar el carácter político del proceso y, según los especialistas, pierde su principal arma con la desaparición de Jamis al Obeidi. El tercer abogado asesinado en lo que va de juicio "seguía el caso desde el principio y conocía todos los detalles. Su asesinato, cuando la defensa prepara sus alegatos finales, es un golpe muy duro para ésta", estimó Hehal Bhuta, quien observa el desarrollo del proceso para Human Rights Watch, una organización de derechos humanos basada en Nueva York.
El asesinato de Al Obeidi provocó una breve huelga de hambre de protesta por parte de Saddam Hussein y algunos de los otros acusados en el caso, así como llamados a la protección de los actores de este juicio, el primero y menos significativo contra los dirigentes del antiguo régimen.
El 27 de junio, el Alto Tribunal Penal anunció que el ex presidente será juzgado a partir del 21 de agosto por "genocidio" de kurdos, en referencia a la operación Anfal, un desplazamiento masivo de población que provocó la muerte de más de 100.000 personas también durante los años 1980. Esto significa que esta jurisdicción podría pronunciar su veredicto en el caso Dujail antes de esa fecha y proceder con el proceso de Anfal, altamente significativo para los kurdos, aún si no incluye el ataque con gas de 1988 del pueblo de Halabja, en el que murieron 5.000 personas.
Mientras tanto, la instrucción continúa en el caso de la represión de la insurrección chiita en el sur del país, que siguió a la huida del ejército de Saddam Hussein, expulsado de Kuwait en 1991 por una coalición dirigida por Estados Unidos.
AFP