La Pasiva de Rivera y Soca abrirá nuevamente sus puertas aunque de forma provisoria. La reapertura se hace posible luego de un cambio en el directorio y de un acuerdo logrado con los trabajadores por medio del cual estos se comprometieron a colaborar con la administración de la empresa.
Mientras, se espera que la Dirección General Impositiva (DGI) de una respuesta al planteo de reducir las retenciones judiciales al 5%. Sin embargo, en la DGI se cree que la reducción de las retenciones le compete únicamente al juez civil. Además, se entiende que el Código Tributario, admite que como máximo se pague en 36 meses y si se reducen las retenciones al 5%, la abultada deuda demoraría varios años en ser saldada.
Cimoral S.A. fue cerrada por sus propios dueños el pasado viernes. Los empresarios alegan que con las retenciones que están sufriendo la empresa no es viable. Los sesenta empleados del local reclaman por sus fuentes de trabajo y han hecho varios cortes en la calle Rivera para dar a conocer su situación.
Mañana, los empresarios y los trabajadores volverán a negociar ante el Ministerio de Trabajo, luego del encuentro del martes.
El País