La "nueva tecnología" generó dificultades

Faltaba poco más de una hora para que finalizara la sesión de ayer de la Cámara de Diputados, cuando el presidente de turno, el oficialista Ruben Martínez Huelmo, anunció un "cuarto intermedio". ¿El motivo? Probar la "nueva tecnología", que una vez en funcionamiento permitirá el voto electrónico de los legisladores.

Y la prueba no fue fácil. Porque el "control de quórum" que se pretendía hacer, demostró que para la mayoría de los diputados que estaban en el lugar, el nuevo sistema generará dificultades.

Porque el uso del aparato -del tamaño de una agenda electrónica, en el cual los legisladores deben ingresar su número de banca y su huella digital- provocó risas y caras de asombro entre los parlamentarios, que solicitaban la ayuda de los funcionarios de la Cámara de Representantes.

La idea es que con ese aparato, se puedan registrar las asistencias en la sesión, y los votos a favor o en contra. Pero el ensayo de ayer dejó al descubierto problemas.

La mayoría de los legisladores no tenía muy claro qué pasos dar, y los pocos que sabían utilizarlo, eran consultados por sus pares para que les explicaran cómo hacían para registrar su presencia en el recinto utilizando su huella dactilar.

Otros se encontraron con una dificultad adicional: al ingresar su huella dactilar, el aparato decía que no eran correctos los datos.

El oficialista Víctor Semproni no pudo ocultar su pesar al solicitar la palabra. "Que revisen los equipos, porque paso el dedo por donde corresponde, permanentemente lo paso, y no quedo registrado", comentó.

"O me cambió el dedo, o esto no funciona", agregó Semproni, provocando risas a su alrededor.

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