Un proyecto de larga data, la interconexión eléctrica en alta tensión con Brasil, fundamental para que el país pueda incrementar sus importaciones de energía desde el país vecino, hoy muy limitadas, comenzó a andar ayer. En Rio de Janeiro el ministro de Industria, Jorge Lepra, y su colega brasileño de Energía y Minas, Silas Rondeau, firmaron el documento para poner en marcha las obras necesarias que insumirán 18 meses y que tendrán un costo de U$S 150 millones, que en su gran mayoría provendrán de Uruguay. El plazo establecido representa una reducción importante respecto al originalmente calculado que era de no menos de 2 años.
Los fondos provendrán básicamente de Uruguay, porque en su territorio estará la casi totalidad del tendido eléctrico ya que solamente 60 de los 400 kilómetros pasarán por Brasil.
La línea irá desde la zona de Candiota a San Carlos. La obra es relevante porque hasta ahora solamente podían llegar desde Brasil 70 megavatios a través de Rivera y ahora podrían hacerlo no menos de 500. Durante la reciente crisis energética se debió reducir fuertemente las importaciones desde Argentina, cuyo territorio debía atravesar también la energía comprada a Brasil durante el otoño pasado.
El proyecto había sido comenzado a estudiar durante el gobierno del ex presidente Luis Alberto Lacalle cuando su viabilidad fue evaluada por la consultora Enel. Lepra dijo que las obras podrían comenzar el año próximo y que Uruguay se encargará de la gestión técnica y comercial de la línea de transmisión.
Los dos países asumieron el compromiso de concluir los estudios para concretar la interconexión y será creada una comisión de implementación. Además ambos ministros determinaron que un Grupo de Trabajo de Interconexión Eléctrica trabajará en ese tema con tres integrantes por cada uno de los países.
Lepra comentó que "después de tantos años podemos concretar por medio de este documento una integración real en materia de energía eléctrica, lo que para nuestro país es muy importante, pues aumenta la interconexión con Brasil". Rondeau señaló que el acuerdo forma parte de la "materialización de compromisos asumidos en el Mercosur" porque "el desarrollo regional es una determinación del presidente Lula". El sistema de generación brasileño descansa en las represas y complementa al uruguayo.