CARACAS - Las desavenencias entre el presidente venezolano Hugo Chávez y el presidente electo peruano Alan García no tienen miras de acabar y todo indica que las relaciones entre sus países no volverán a su mejor nivel por varios meses tras más agravios del primero contra las autoridades peruanas.
La polémica sumó un nuevo episodio ayer cuando Venezuela pidió a Perú que "aconseje a su Presidente electo a ocupar su tiempo de manera más provechosa", en lugar de estar en una "constante provocación en contra del presidente Hugo Chávez", según un comunicado emitido por la cancillería.
El gobierno venezolano subrayó que responderá "con contundencia" cada vez que se profiera una mención ofensiva contra Venezuela.
La nueva escalada de diatribas estalló el fin de semana desde Panamá, donde Chávez calificó a García de "perro faldero de (el presidente de Estados Unidos George W.) Bush", lo que provocó un enérgico comunicado de condena y rechazo del gobierno peruano.
La cancillería peruana rechazó también las dudas sembradas por Chávez sobre la legitimidad de la victoria electoral del socialdemócrata García el 4 de junio, cuando venció al nacionalista Ollanta Humala, a quien apoyaba Caracas.
La declaración de Chávez se produce luego que García criticara el jueves en Chile la presencia "atosigante" del presidente venezolano en Bolivia.
"Esperamos que la presencia predominante, permanente y hasta atosigante del presidente Chávez no genere problemas entre Brasil y Argentina, o entre Bolivia y Chile", dijo García en rueda de prensa en Santiago.
García acusó a Chávez de querer expandir un modelo de "estatismo petrolero" por los países de la región.
Lima y Caracas llevan seis meses intercambiando acusaciones, en una guerrilla verbal de nunca acabar y en la cual ninguna de las partes parece hasta el momento dispuesta a ceder posiciones. AFP