Portugal se clasificó para cuartos de final de la Copa del Mundo de fútbol al derrotar ayer en Nuremberg por 1-0 a Holanda, en un partido de extrema dureza, en el que hubo cuatro tarjetas rojas y 16 amarillas, récord absoluto en la historia de los Mundiales.
Portugal, cuya mejor actuación en un Mundial data de Inglaterra 1966 donde fue tercero, terminó el partido con nueve hombres por las expulsiones de Costinha y Deco.
Los dirigidos por Felipe Scolari vencieron a Holanda, que también terminó con dos hombres menos al perder a Khalid Bouhlarouz y Giovanni Van Bronckhorst, gracias a un gol de Maniche en el minuto 23.
Si se hablaba de revancha entre holandeses y portugueses después de que los lusos eliminaron a los "naranjas" en semifinales de la Eurocopa 2004, el partido se convirtió en una batalla de malos modos, empujones y entradas terroríficas por ambos bandos en el espectáculo más vergonzoso de este Mundial.
Si la ciudad de Nuremberg está muy ligada a la Segunda Guerra Mundial, ambos equipos la eligieron como campo de una batalla de la que salió victorioso Portugal, que jugará el partido de cuartos de final contra Inglaterra en Stuttgart el 1º de julio.
Pero la batalla pasó una dura factura a Portugal, que no podrá contar con Deco ni Costinha, ni posiblemente con Cristiano Ronaldo, que recibió una dura entrada en el muslo y tuvo que dejar la cancha en el minuto 32.
El tanto de Maniche llegó a los 23, al resolver una jugada personal dentro del área, tras recibir de Pauleta, en la que se deshizo de dos defensas y con la derecha colocó el balón pegado al palo izquierdo del arco de Edwin Van der Sar.
Pero Maniche fue un protagonista secundario del partido, ya que el principal fue el juego duro y el colegiado ruso Valentin Ivanov con su permisividad.
El ruso debió haber expulsado a más de un jugador en la primera parte, y al final terminó echando al portugués Costinha, por cortar un avance con la mano.
Después expulsaría al holandés Khalid Bouhlarouz, uno de los responsables de iniciar la contienda de juego duro entre ambos equipos cuando le clavó los tapones a Cristiano Ronaldo.
A partir de allí vino la sucesión de amarillas y expulsiones, por lo cual el fútbol quedó a un lado y lo único que se pudo observar en el Franken-Stadion fue el espectáculo más bochornoso en lo que va de la Copa del Mundo.
Ricardo Maniche
Maniche es un centrocampista esencial en el esquema de Scolari y marcó ayer el gol más importante de su vida ante Holanda que supone la clasificación de Portugal para los cuartos de final. Esta hazaña devuelve al fútbol lusitano a la gloria 40 años después de que consiguiera en Inglaterra 66` su mejor clasificación mundialista, la tercera plaza.
Maniche resolvió con maestría a los 23 minutos un centro de Pauleta dentro del área para eludir a un rival y fusilar al arquero holandés.
Holanda critica a Ivanov
"Fue increíble. En el minuto 2 me amonestó y era un momento importante, porque luego en cada jugada sacaba una tarjeta. Cuando teníamos un hombre de más, Figo me dio un cabezazo y no lo expulsó y luego nos expulsó a Boulahrouz", indicó.
Van Bommel, se quejó de la mala suerte de su equipo, que, en su opinión, tuvo más oportunidades de anotar que Portugal. "Tuvimos muchas ocasiones pero no las aprovechamos. Nos vamos tristes, porque fue un partido que teníamos que haber ganado".