Seul - Corea del Norte advirtió hoy que tiene derecho a realizar pruebas misilísticas y dijo que un eventual test de un misil intercontinental no violará el acuerdo nuclear firmado con Japón, mientras que Estados Unidos decidió activar su defensa antimisiles en prevención.
Una fuente oficial norcoreana, citada por la agencia japonesa Kyodo, sostuvo que Corea del Norte no considera que el lanzamiento de un misil intercontinental pueda entrar en conflicto con la Declaración de Pyongyang del 2002.
Por su parte, Corea del Sur desmintió hoy las informaciones de fuentes estadounidenses según las cuales Corea del Norte concluyó los preparativos para experimentar su primer misil intercontinental. Fuentes de los servicios de información citadas en Seúl por la agencia Yonhap dijeron que consideran que un aparato fotografiado por los satélites estadounidenses no fue todavía cargado con carburante.
Según las fuentes surcoreanas, la estructura observada en la base de Musudanri es la de un vector de 65 toneladas, capaz de llevar una carga de una tonelada a 6.700 kilómetros de distancia. Al mismo tiempo, el ministro del Exterior surcoreano Ban Ki-moon expresó hoy que no está seguro que Corea del Norte haya efectuado la provisión de combustible de su misil Taepodong-2, pero que aparentemente ya se encuentra en la plataforma de lanzamiento.
"No es certero que hayan puesto el carburante en los misiles pero parece seguro que los ensamblaron sobre la plataforma de lanzamiento", dijo Ban en Ginebra. Mientras tanto, el periódico The Wahington Post escribió hoy que Estados Unidos activó su defensa antimisiles, para eventualmente interceptar un misil balístico que Corea del Norte pueda lanzar en los próximos días.
Según el matutino, el lanzamiento del misil norcoreano, hipótesis por la cual parte de la comunidad internacional se mostró preocupada, no parece inminente a raíz de las malas condiciones meteorológicas en Corea del Norte. De acuerdo al diario, dos naves de guerra estadounidenses del tipo Aegis se encuentran cerca de Corea del Norte, para señalar cualquier movimiento sospechoso.
El sistema de defensa antimisil norteamericano comprende 11 misiles interceptores de largo alcance. Nueve de ellos están en la base de Fort Greeley, en Alaska; y los otros dos en la base de la Air Force de Vandenberg.
Ayer el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, había subrayado en Tokio la necesidad de responder duramente y en coordinación con Estados Unidos si Corea del Norte probaba el nuevo misil intercontinental. Estados Unidos ya inició consultas en el Consejo de Seguridad de la ONU para poner a punto una eventual reacción ante una prueba nuclear de Corea del Norte.
Según fuentes norteamericanas, el misil balístico que probará el gobierno de Pyongyang es de mayor poder que el que sobrevoló Japón en 1998 y tiene al parecer una capacidad de alcance que inquieta a Washington.
En 1998 Pyongyang realizó el lanzamiento de su primer misil balístico, que terminó en el océano Pacífico luego de sobrevolar y causar alarma en el territorio japonés. Después de ese acontecimiento, en negociaciones a nivel gubernamental, Corea del Norte acordó con Japón una moratoria sobre todos los experimentos misilísticos.
El primer misil, denominado "Taepodong", tenía un alcance de unos 2.000 kilómetros, pero se teme que el nuevo misil sea una versión más poderosa, con un alcance de hasta 6.000 kilómetros de distancia.
ANSA