Japón y Croacia igualaron ayer a cero y dejaron a oscuras el futuro de ambos en el Mundial de Alemania 2006, al quedar con un punto a falta de un partido para que termine la competición en el Grupo F de la primera fase.
Croacia estuvo más cerca de la victoria, pero falló en la última puntada y después cayó en un pozo del que no pudo salir a causa de sus imprecisiones, mientras que Japón resultó un equipo inofensivo, de escaso carácter y sin recursos en el ataque.
Luchado y abierto fue el partido que jugaron japoneses y croatas en el primer tiempo con mejores situaciones por parte del conjunto de Zlatko Kranjcar, que malogró un penal y estrelló un tiro en el palo del arco de Kawaguchi.
Japón intentó abrir el juego por abajo y volvió a mostrar errores ofensivos por falta de profundidad debido a la lentitud de sus medios para habilitar a los puntas Takahara y Yanagisawa, siempre activos en la búsqueda de librarse de sus defensas.
Croacia, aunque con altibajos, resultó más incisivo cuando entró en acción Prso, al que le cometieron una falta dentro del área a los 22 minutos. Del penal se hizo cargo Srna y el meta nipón desvió la trayectoria del balón al córner.
Por momentos los croatas abusaron de los centros al área, generalmente rechazados, a pesar de lo cual Japón no tuvo vocación para contraatacar. El equipo de Zico cuida más la pelota de lo que la juega y resultó fácilmente neutralizable.
La única acción de peligro generada por Japón en el primer tiempo fue un remate de media distancia de Nakata a los 38 minutos que el meta Pletikosa desvió al córner.
Yanagisawa y Kranjcar se perdieron dos goles bajo los palos en los primeros diez minutos del segundo tiempo, en el que ambos equipos apretaron el acelerador en la búsqueda de lo único que les servía: la victoria.
Pero el entusiasmo y las necesidades no se correspondieron con el juego, cada vez menos creativo, más plano y confuso. Las imprecisiones conspiraron contra los objetivos de ambos equipos, carentes de ideas incluso para aprovechar los errores del rival, especialmente en el caso de Croacia, que no resolvió la diferencia que existe entre el avance y el ataque incisivo.
Empataron y aunque es difícil, los dos aún tienen chance.