La audiencia se agitó por acusaciones de Argentina

| Representante del gobierno de Kirchner cuestionó la actuación de Uruguay en temas vinculados a los derechos humanos

LA HAYA | JORGE SAVIA

Subió la temperatura en La Haya. En efecto, la de la víspera fue -según dicen- la jornada más calurosa de toda la semana en esta hermosa ciudad con costa al Mar del Norte, pero hubo otro agregado, otro factor, que "calentó" el ambiente e hizo subir la columna mercurial en forma repentina, cuando culminaba la segunda instancia por el diferendo por la instalación de las plantas de celulosa.

Tan así, tan imprevista y espontánea fue la salida de cauce en cuanto al tono de las declaraciones públicas que venían realizando los integrantes de las dos delegaciones, que cuando los argentinos abandonaron la sala principal de la Corte Internacional de Justicia no fueron pocas las voces que expresaron puntualmente que "sólo va a hablar la señora Susana Ruiz Cerrutti", consejera legal de la Cancillería, agregando que "los demás solamente vamos a hablar de tarde, después de ver qué dicen los uruguayos".

Sin embargo, después que la misión argentina se formara para una fotografía que todos sus miembros pidieron tomarse en la escalinata de la Corte, Juan Carlos Vega, presidente de los Servicios Argentinos de Derechos Humanos, borró con el codo lo que sus pares de delegación habían escrito con la mano, arremetiendo directamente contra la parte inicial de la exposición que Héctor Gros Espiell había efectuado en la tarde del lunes.

"ARGUMENTOS". Vega consideró que en su intervención del día anterior, el embajador uruguayo en Francia apeló a "argumentos descalificantes".

"Primero habló de corrupción, diciendo que `nosotros (Uruguay) no pertenecemos al grupo de países que practica la corrupción`, o algo así; y en segundo lugar habló de lo relativo que era hablar de derechos humanos desde una perspectiva como la argentina, siendo que el Uruguay es el único país que ha perdonado a genocidas", señaló.

"Cuando (Gros Espiell) pretendió descalificar a todo mi país, no sólo me preocupó, sino que me extrañó y me dolió, sobre todo cuando pretendió hacer una descalificación global de mi país en materia de corrupción y de derechos humanos, colocando -a mi juicio- equivocadamente sus argumentos jurídicos detrás de un acto de descalificación inaceptable", dijo Vega.

"Quizá olvida que eso no solamente no es eficaz en términos jurídicos, sino que olvida (...) que Uruguay es el único país que ha sido condenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por no haber permitido juzgar a los responsables del genocidio, mientras que Argentina los ha juzgado, (...) como también Chile los juzga", manifestó.

Dijo, además que Uruguay es "el único país que tiene una ley de perdón", en referencia a la de Caducidad.

"ORGULLO". Gros Espiell salió al cruce de lo expresado Vega.

"Afirmé con orgullo que en nuestro país no hay una corrupción generalizada y que, además, está combatida y penada", dijo.

"No hablé de los derechos humanos en la Argentina. Les pido que lean atentamente mi exposición. Lo que hay es la afirmación de que el Uruguay respeta los derechos humanos en su más amplia expresión", añadió.

En declaraciones posteriores, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, dijo que "no es cierto" lo manifestado por Vega. "Hay varias causas ante la justicia penal uruguaya, abiertas por el Poder Ejecutivo", aseguró.

Destacó, además, la "seriedad" y la "sobriedad" de los fundamentos expuestos por la delegación uruguaya. Y desestimó la posibilidad de evaluar las expresiones de Vega.

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