EDWARD PIÑON
Fue un histórico partido inaugural
El partido de apertura entre Alemania y Costa Rica, que la anfitriona ganó por 4-2 ayer en Munich, se convirtió en el duelo inaugural más prolífico de la historia del torneo. No se incluye en las estadísticas oficiales los partidos de los Mundiales de 1934 y 1954 porque al mismo tiempo se disputaban más encuentros.
La FIFA considera el partido Italia-Estados Unidos (7-1) del 27 de mayo de 1934 en Roma como el partido de apertura. Pero aquel día comenzaron a la misma hora 16 y 30, otros siete partidos.
Lo mismo sucedió en 1954: la FIFA considera a Yugoslavia-Francia (1-0) del 16 de junio en Lausana como partido de apertura, pero el encuentro Uruguay-Checoslovaquia había comenzado a la misma hora en Berna.
Con seis goles marcados en total, alemanes y costarricenses superaron el anterior récord, que databa precisamente de la primera edición y, por tanto, del primer partido de la historia de la Copa del Mundo, con cinco goles: Francia-México, 4-1, el 13 de junio de 1930 en Montevideo.
Seis goles fue también la cuenta de todos los partidos inaugurales sumados desde 1990 hasta 2002: Camerún-Argentina en 1990 (1-0), Alemania-Bolivia en 1994 (1-0), Brasil-Escocia en 1998 (2-1) y Senegal-Francia en 2002 (1-0).
En cuanto a Alemania, que disputaba su cuarto partido de apertura, su balance es: dos victorias: 1-0 con Bolivia en 1994, y 4-2 con Costa Rica en 2006 y dos empates: 1-1 contra Suiza en 1938 y 0-0 ante Polonia en el Mundial de Argentina 1978.
Con más contundencia que fútbol convincente, Alemania arrancó ganando en su Mundial y frente a una Costa Rica que tuvo oportunidades de arruinar el debut por las ventajas que entregó la defensa anfitriona.
La fuerza de los tres puntos, que ya posiciona a los dueños de casa para seguir adelante en el torneo, no puede ocultar las dificultades que tuvo Alemania para impedir que Costa Rica le llegara con peligro.
Si bien el partido tuvo un arranque espectacular, de la misma forma que debe resaltarse que pocas veces una jornada inaugural regaló tanto juego ofensivo, quedó bien claro que la exposición de los germanos estuvo lejos de ser la de un candidato a la Copa del Mundo.
Eso sí, fue notorio que la producción de los hombres de Jürgen Klinsmann estuvo por encima de los muchachos de Alexandre Guimaraes, pero era lo mínimo que se podía esperar, porque por algo Alemania está considerada una potencia mundial y Costa Rica la Cenicienta del grupo.
Lo que opaca el trabajo, lo que demuestra que Alemania no estuvo firme es que le costó adueñarse del partido. Situación que ni siquiera fue capaz de conseguir cuando el marcador se le presentó por primera vez con dos goles de ventaja (3-1).
Por otra parte, y sin desmerecer el mérito enorme que significa anotar goles de afuera del área, que por otra parte fueron espectaculares, eso también habla a las claras que la superioridad fue notoria pero no significativa o abrumadora.
Y eso que el encuentro arrancó con una buena jugada por izquierda de Phillip Lahm (culminada con golazo). Esa imagen, bien le pudo dejar en claro a los teutones cómo venía la mano. Sin embargo, no encontró paz porque poco después Paulo César Wanchope demostró que no deja pasar por alto las oportunidades y empató el partido con la misma velocidad con la que Alemania se había puesto en ventaja.
Es más, la zaga germana tembló cada vez que el solitario Wanchope enfiló hacia el área y dejó siempre la sensación que la historia se podía complicar en demasía si en la cancha de enfrente no le ponía más entusiasmo o profundidad al ataque.
Aunque el 2-3 parcial que anotó Wanchope, para imitar a Klose con un doblete cada uno, fue en clara posición adelantada, también fue la certificación que los germanos necesitan de un ajuste urgente en el funcionamiento defensivo. Y eso sin ignorar que la ausencia de Michael Ballack le quita jerarquía a un equipo que tiene buenos jugadores, pero que parece estar bastante distanciado del poder que tienen sus principales enemigos en la lucha por el título.
Lo claro es que Alemania ganó, pero no pudo convencer.
Copa del Mundo
EMPUJE. Paulo Wanchope se erigió en el mejor jugador de su equipo por su oportunismo y empuje, en el partido que Costa Rica perdió 4-2 ante Alemania.
HISTORICO. El atacante de 29 años es el goleador histórico del seleccionado de Costa Rica con 44 anotaciones, incluidos los marcados ante Alemania.
CARRERA. Wanchope fue el comandante del contragolpe costarricense. Paseó su fútbol contra la defensa alemana y demostró que es un goleador nato con un gran olfato en el área. Sus dos espectaculares definiciones, por otra parte, demostraron que es frío como un iceberg cuando enfrenta al arquero rival.
EQUIPOS. Se destacó en el Málaga de España, en el Manchester City y West Ham de Inglaterra. Hoy juega en el Herediano de su país.
La figura
Miroslav klose
8
De esa forma precisan al Káiser
La apuesta al gol o al fútbol ofensivo merece ser elogiada, especialmente porque es una enorme contribución para aquellos que entienden que el romance de la pelota con la red es lo más apasionante del deporte.
En ese rubro, Alemania y Costa Rica sacaron buena nota. El organizador por no ser avaro y el visitante por no achicarse contra el gigante.
Empero, si el nivel de juego de Alemania será de aquí en más el mismo que expuso ayer en el Allianz Arena de Munich, su vida en el certamen quedará supeditada a la fuerza que impone su condición de organizador. Esto significa, que si no recibe la ayuda especial no parece acomodarse a la medida de los otros grandes aspirantes a la Copa.
Jugando así, con una defensa que hace agua, Alemania sufrirá más que dolores de cabeza ante selecciones con un ataque más poderoso y punzante.
Por eso, si no mejora, va a tener que recurrir al peso del "Káiser" Franz Beckenbauer.