KABUL Las autoridades afganas declararon un toque de queda nocturno en Kabul, luego que un letal accidente de tráfico que involucró a soldados estadounidenses causó los peores disturbios en esta capital desde la invasión de 2001.
Cientos de manifestantes saquearon comercios y expresaron su protesta contra las fuerzas de ocupación luego de los disturbios, en que murieron ocho personas y quedaron heridas otras 107. Otros reportes llevan a 30 la cifra de muertos, mientras por lo menos 50, a quienes atribuyen vínculos con grupos talibán, perdieron la vida en bombardeos en el sur del país.
La paciencia con los 23.000 soldados de Estados Unidos emplazados en Afganistán ha comenzado a agotarse luego de las muertes de civiles afganos, entre ellos 16 en un bombardeo aéreo contra presuntos guerrilleros talibán en una aldea la semana anterior.
Ahora, los residentes de Kabul no podrán salir a la calle entre las 22.00 y las 4:00 de la madrugada.
Los disturbios comenzaron al norte de Kabul y se diseminaron al centro y a otras áreas frecuentadas por extranjeros, incluidas zonas cercanas a bases estadounidenses y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Las protestas se iniciaron luego que tres camionetas militares estadounidenses que provenían de los suburbios de Kabul se estrellaron contra varios automóviles durante la hora de mayor afluencia de público, dijeron testigos.
La semana pasada, los afganos también manifestaron su indignación tras la muerte de al menos 16 civiles en un enfrentamiento entre presuntos rebeldes islamistas talibán y fuerzas de la coalición internacional en el sur del país.
Entre tanto en Kandahar, cinco soldados canadienses fueron heridos y seis guerrilleros islámicos murieron en un tiroteo ayer, en tanto aviones de la coalición aliada bombardearon presuntos escondites de talibán en una zona remota del sur de Afganistán y al parecer mataron a varias docenas, dijeron funcionarios.
COALICION. Estados Unidos encabeza en Afganistán una coalición de intervención, tras la invasión lanzada luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001, integrada por 27 mil militares, dos tercios de ellos estadounidenses.
Las fuerzas de la coalición que lanzó la operación Libertad duradera y derrocó al gobierno talibán en octubre de 2001, tiene asentamiento en el sur y este del país.
Desde 2003 OTAN envió la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF), de la que participan 39 países, integrada por 9 mil hombres con despliegue en Kabul, norte y oeste de Afganistán.
Esa fuerza de OTAN extenderá su misión desde julio al sur del país, y fin de año a la región este, y duplicará la cantidad de efectivos.
Estados Unidos mantiene en Afganistán 22 mil soldados, Gran Bretaña 3.500 y Canadá 2.300. No parece ser eficaces a la hora de detener el caos creciente que domina al país.
AP y ANSA