Tras una hora y media de audiencia, los dirigentes del Congreso Obrero Textil (COT) y los representantes de la empresa Dancotex no lograron ponerse de acuerdo ayer de tarde en el juzgado laboral de cuarto turno.
Allí, la jueza Nancy Corrales buscaba lograr un arreglo entre las dos partes, lo cual no fue posible. La audiencia se realizó debido a que la semana pasada un juez civil determinó que la empresa textil retirara material de la planta ocupada en Montevideo, para ser llevada a la fábrica de Colonia. En ese momento, la dirigencia del COT se opuso, debido a que los bienes de la planta fueron embargados a solicitud de los trabajadores.
Corrales planteó ayer a las dos partes una solución que consistía en permitir a la empresa -propiedad de Daniel Soloducho- retirar ocho máquinas a cambio de que se abonaran los créditos laborales adeudados a los obreros, dijeron a El País fuentes allegadas al caso. El embargo se mantendría sobre el resto de los bienes. Pero la dirigencia sindical rechazó el planteo y ahora la jueza decidirá si mantiene o no el embargo. La definición estaría pronta sobre el fin de semana o a comienzos de la próxima semana, luego de que Corrales analice las pruebas presentadas por las dos partes.
"Nosotros dijimos que no entra ni sale nada de la planta hasta que haya una propuesta seria de solución", dijo a El País el secretario de conflictos del Pit-Cnt, Edgardo Oyenart.
CONDICION. El dirigente dijo que el sindicato textil acepta una única salida para levantar las medidas aplicadas: que se "ponga en funcionamiento la planta" y que todos los empleados vuelvan a recuperar el trabajo.
Por su parte, Enrique Crespo -uno de los dos abogados que representaron a la firma en la audiencia- dijo que Dancotex "no cuestiona" el embargo trabado.
El conflicto comenzó el pasado 3 de marzo cuando la empresa informó a más de 300 trabajadores que unificaría las operativas en su planta de Colonia y cerraría la fábrica de Montevideo. En aquel momento Soloducho invitó a los funcionarios a trasladarse a Colonia y seguir trabajando allí, lo cual fue rechazado por la mayoría de los obreros. En principio sólo cerca de 50 personas habrían aceptado radicarse en Colonia.
Los trabajadores decidieron en aquel entonces ocupar una parte del predio -en una medida calificada como "guardia gremial" por el COT- para impedir el acceso de la patronal a la fábrica. La semana pasada el gremio profundizó la medida y decidió ocupar toda la planta, después de que la empresa intentó retirar maquinaria del predio.