BOGOTA | ANSA Y AFP
Colombia elegirá el domingo entre la continuidad de una política de derecha, representada por el actual presidente, Alvaro Uribe, el favorito, o virar hacia la centroizquierda con los opositores Carlos Gaviria, del Polo Democrático, u Horacio Serpa, liberal.
Las elecciones en Colombia se realizan bajo la sombra de la guerrilla. La FARC reafirmó ayer la vigencia de su lucha armada y negó que la estrategia militar de "mano dura" implementada por Uribe haya dado resultados.
sondeos. Según las últimas encuestas, Uribe reúne entre 54 y 61 por ciento de preferencias, Gaviria alcanza algo más de 20% y Serpa logra alrededor de 10%.
Uribe basó su campaña en la propuesta de profundizar el programa llamado "de seguridad democrática", que busca contener a las FARC y al narcotráfico apoyado en el uso de la fuerza militar, financiado en buena parte por Estados Unidos.
Respecto a este tema, Gaviria es partidario de una solución negociada. Serpa, quien compite por tercera vez consecutiva por la presidencia, promete "rescatar" 4 millones de hectáreas adquiridas ilegalmente para devolverlas a los campesinos desplazados por el conflicto.
Muy adelante en las intenciones de voto, Uribe parece tener su principal rival en la influencia -o temor- que provocan las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en ese país.
"La guerra uribista no ha arreglado nada ni va a solucionar nada trascendente para el país porque los incendios no se apagan con gasolina", dijeron las FARC en un comunicado difundido ayer en la página de internet de la guerrilla, a cinco días de las elecciones.
guerrilla. El grupo afirmó que "la guerra de guerrillas revolucionaria es invencible mientras haya razones objetivas que la generen".
Según las FARC, esa guerra se ha tornado tan "cruel" y "dura", que "en numerosos frentes de combate se escucha públicamente un creciente rumor de oficiales y soldados que desean la derrota electoral uribista".
Asegura el grupo insurgente que esas voces "aspiran al triunfo de algún patriota incansable en la búsqueda de la reconciliación y la solución política del conflicto".
Las FARC afirmaron que la reelección cuenta con la "avasallante influencia" de Washington y acusaron a Uribe de llevar adelante una gestión que "polarizó a la sociedad".