Críticas de Washington a Chávez tras una gira con fría recepción

| Rice habló de una preocupación en la región, y de su viaje a Europa, el venezolano no volvió con buenas nuevas

DANIEL HERRERA LUSSICH | CORRESPONSAL PERMANENTE | EL PAIS EN WASHINGTON

El mandatario cubano Fidel Castro no participará el viernes en un encuentro entre los jefes de Estado de Bolivia y Venezuela, informó el vocero de la presidencia boliviana, Alex Contreras.

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice volvió a disparar munición gruesa contra uno de los blancos preferidos de Washington: el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Rice dijo estar convencida de que Chávez y su forma "irresponsable" de gobernar están generando más preocupación en América Latina de "lo que se reconoce". Mencionó los altercados con Perú y en el proceso de nacionalización de los recursos energéticos en Bolivia.

Rice fue contundente: "Chávez y los venezolanos han pasado por una mala racha: sus interferencias en lugares como Perú, que llamó a su embajador, la preocupación generada por la nacionalización del gas boliviano y las palabras más bien severas que han sido dichas al respecto". Las declaraciones las hizo en una radio.

"Existe una mayor preocupación en América Latina de lo que se reconoce habitualmente por esta tendencia, no por los gobiernos de izquierda, sino por los que gobiernan de forma irresponsable", dijo.

La jefa de la diplomacia opuso a Chávez a los "gobiernos de izquierda con los que trabajamos a gusto". Entre ellos están el de Lula en Brasil y de la presidenta Michelle Bachelet en Chile, a los que no pondría "en la misma categoría que gobiernos como el venezolano donde existen preocupaciones sobre la gobernabilidad democrática". Esta misma semana, el presidente Bush habló de "la erosión de la democracia", en Venezuela como en Bolivia.

La retórica contra Caracas de Washington llega días después del fin de una gira internacional del presidente Chávez, en la que no fue recibido con el entusiasmo de otros viajes. Esta vez vino con las valijas vacías de elogios y con más dudas que certezas.

gira devaluada. Esta vez la gira de Hugo Chávez no tuvo la parafernalia ni las repercusiones de otras veces. En Argelia y Libia, países productores, no pudo ser el rey mago que regala o vende petróleo barato, en Gran Bretaña pasó por la puerta del Palacio de Buckingham, por Downing Street 10 y Westminster, como un turista más, no lo recibieron ni la Reina Isabel, ni el primer ministro Tony Blair, ni la plana mayor del laborismo. Sólo con el Papa Benedicto XVI tuvo audiencia especial y hablaron de la pobreza (un tema que golpea las puertas de la Casa Presidencial venezolana a diario, se dice oficialmente que redondea 55% y las encuestas universitarias la ubican en el 70% de la población) y recibió una carta del Pontífice para el pueblo de su país, cuyo contenido sugestivamente se mantiene en reserva .

La mejor oportunidad para grandes abrazos, aplausos y saludos populares, se perdió por pocas horas. Cuando llegó a Trípoli hacía 24 horas que el presidente Bush, había borrado a Libia de la "lista negra" de los países del eje terrorista, entonces Khadafi, después de años de aislamiento, no escatimó los saludos protocolares de rigor, pero mantuvo un discreto y oportuno silencio sobre el mundo exterior.

Además como sucedió en Argel, en El Cairo, en Trípoli, no logró ocupar las primeras planas de los medios de difusión, la periodista que trasmitió para la BBC, Rana Jawadd, fue categórica: "casi ningún ciudadano está al tanto del nombre Chávez ni tampoco de la mayoría de las figuras que hace blanco de sus iras".

Y en Londres esta vez la cosa fue muy diferente, poco hizo recordar a la llegada a la isla con alfombra roja en el año 2001. Tony Blair, que había sido blanco del lenguaje agresivo de Chávez ("es un aliado de Hitler", lo acusó en referencia a su relación con Bush), no estaba dispuesto a recibir abrazos ni soportar populismos extremos e ignoró sin miramiento los dos días del presidente venezolano en Gran Bretaña. Todo no pasó de una visita privada. Chávez se tuvo que trasladar a los suburbios londinenses, en la zona norte, donde lo esperaba el alcalde londinense, Ken Livingstone, y decenas de personas, que por los gritos y texto de los carteles no ocultaban su militancia de izquierda activa. Al principio del acto dejaron escapar entusiasmo y luego fueron apagando el calor, no entendían mucho los problemas latinoamericanos a los que refería Chávez, ni los nombres, sólo los gritos y aplausos surgieron en las primeras frases cuando hizo referencia crítica a la Casa Blanca y se acallaron al oír calificar a su primer ministro de "peón del imperialismo".

Los informes sobre la gira del presidente Hugo Chávez fueron coincidentes, aquí en Washington, a nivel diplomático, europeo y latinoamericano, y de altos asesores para el Hemisferio Occidental de los Estados Unidos. Cayó con el clásico discurso de agravios y descalificaciones a mandatarios y gente de países que generalmente se mantienen alejados de los detalles sobre los gobiernos y las madejas políticas en Latinoamérica .

Y comentaban que cuando en Medio Oriente hizo sus conocidas definiciones, que hacen sonreír a unos e irritan a otros en estas latitudes, todos miraban con cara de no comprender nada, al oír sobre "el cipayo de Toledo" o "el troglodita de Alan García" y su apoyo al candidato Ollanta Humala, según sus expresiones un descendiente directo del inca Tupac Amaru.

En su discurso de Londres, después de ofrecer petróleo barato para los pobres ingleses, apuntó sus diatribas a su blanco preferido, George W. Bush por la "prohibición de la venta de armamento a territorio venezolano" . Y luego de una serie de descalificaciones, aclaró que podía dar "la orden de cerrar la canilla para que no salga más petróleo para Estados Unidos y dejar de suministrar un millón y medio de barriles diarios". Pero para Chávez su intención no estaba en perjudicar al pueblo americano y provocar una crisis en Estados Unidos y en el mundo, "el petróleo se iría a 90 dólares el barril".

Los informes de esa visita londinense señalan que Chávez calló que Estados Unidos es el principal socio comercial de Venezuela y comprador de petróleo por un valor de 30 mil millones de dólares anuales. Tampoco señaló que sus intentos de cambiar de importador para esos masivos volúmenes, tuvo el ejemplo de China, recién podrían materializarse en varios años y no hoy. Tampoco recordó que 400 importantes empresas venezolanas, radicadas con sus centrales en el estado de Florida, le proporcionan a Caracas un intercambio de casi cinco mil millones de dólares. Se le preguntó por Citgo, la refinería y dueña de 14 mil estaciones de servicio distribuidas en territorio americano, con capital accionario íntegramente venezolano, que envía U$S 550 millones de remesas a su país de origen. Allí aparentemente prestó atención a otros temas y no escuchó la interrogante de la periodista.

La prensa en Londres provocó la furia del presidente Hugo Chávez. En un momento se pronunciaba sobre las elecciones de Perú y le preguntaron si lo que decía no "era un caso de injerencia interna, similar a actitudes de su enemigo George W. Bush". Saltó como un resorte, perdiendo toda compostura: "¿Qué le permite de mis actitudes hacer esa pregunta? ¿Es un estúpido? Hubo un run run de asombro y Chávez cambió la entonación, suavizó entonces, siempre en su lenguaje: "tiene derecho a opinar, no he pedido a la seguridad que lo saquen de aquí o lo he agredido, lo que llamé estúpido fue a la idea".

Pero los episodios de enfrentamiento no terminaron allí, ante una nueva interrogante de por qué esta vez no fue recibido por la Reina Isabel y el primer ministro Tony Blair, nuevamente perdió el control por un momento: "¡Esa es una pregunta tonta!"

Sin duda un tropezón para Hugo Chávez, una gira "con más pena que gloria", que no lo detendrá, inmerso en la euforia petrolera, de intentar de ir más allá que la idea bolivariana, aliados populistas radicalizados, no le faltan.

Omisión

En Europa, Chávez eludió hablar de Estados Unidos como principal socio comercial

Lanzan el ALBA sin Fidel Castro

"Yo creo que a muchos bolivianos y muchas bolivianas, a muchos latinoamericanos nos encantaría tener al comandante Fidel Castro en el territorio nacional, lamentablemente él no viene``, dijo Contreras.

En Bolivia, "respetamos, conocemos el ritmo de vida, de trabajo que tiene el comandante en la isla socialista de Cuba``, añadió el vocero al ser consultado sobre las razones de la ausencia de Castro.

Contreras no dio detalles de la inasistencia y sólo agregó que Castro será representado en la cumbre por el vicepresidente de esa nación, Carlos Lage, quien llegará hoy a La Paz.

La cita del presidente Evo Morales y del mandatario venezolano Hugo Chávez está prevista para el viernes en la región cocalera del Chapare. Allí. Venezuela, Bolivia y Cuba firmarán ocho nuevos acuerdos, principalmente en el área energética, de cooperación en el marco del llamado Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), una alianza político-económica suscrita entre los gobiernos de Caracas, La Paz y La Habana a comienzos de este mes en la isla.

Entre los acuerdos está uno para la cooperación en el área de gas y productos derivados del crudo incluyendo la construcción de tres plantas para la elaboración de material de asfaltado,.

Entre otros proyectos, Venezuela y Cuba financiarían con un millón de dólares proyectos para convertir la hoja de coca, materia prima de la cocaína, en productos como harinas y mezclas de té o infusiones. AP

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