El presidente de la Cámara de Tarjetas de Crédito, Horacio Hughes, criticó el proyecto de usura presentado por el gobierno al Parlamento porque tendrá el "efecto inverso" al de proteger a los consumidores.
El ejecutivo dijo la semana pasada ante el Parlamento que del total de clientes sólo el 23% financia con la tarjeta mientas que el 77% paga al contado.
Hughes dijo que en la superintendencia de instituciones de intermediación financiera "había buen ánimo" para que las administradoras de créditos y los bancos tuvieran topes de usura distintos. El proyecto de ley dispone que se configura usura cuando la tasa supera 60% a la media del mercado en los créditos menores a $ 120 mil.
Hughes cargó duro contra el Estado señalando que utiliza a las empresas administradoras de créditos "como un gran móvil para sus intenciones recaudatorias y después nos regula todo el negocio, generando ineficiencias en el mercado de dinero".
Sostuvo que las normas previstas obligaron a las empresas a elevar el monto mínimo de los préstamos para poder cubrir los costos operativos.
El asesor legal de la gremial, Gonzalo Aguirre, propuso que la tipificación penal de la usura se de cuando exista "intencionalidad" en sacar ventaja del solicitante del crédito.