San Pablo - Al menos tres supuestos delincuentes fueron abatidos por la policía y siete autobuses fueron incendiados en una noche más de violencia del crimen organizado en el estado brasileño de San Pablo, informaron hoy las autoridades.
La ofensiva de la mafia de presos Primer Comando de la Capital (PCC), que comenzó la noche del pasado viernes, ha dejado hasta ahora cerca de 150 muertos y los ataques continúan de forma esporádica, pese a que las autoridades aseguran que la situación está bajo control.
En la madrugada de hoy dos hombres fueron asesinados a tiros en la favela Dos Piloes en San Pablo por policías que descubrieron un plan para atentar contra una comisaría del populoso barrio de Heliópolis.
En la operación, los agentes decomisaron una granada marcada con la sigla PCC, un fusil de asalto "AR-15", una carabina, dos pistolas, dos revólveres, cinco radios de comunicación y pequeñas cantidades de cocaína y marihuana, según la Policía Militar.
En Osasco, extrarradio de San Pablo, la Policía Militar mató a un integrante de un grupo de cerca de diez personas que abrió fuego contra un cuartel policial, mientras que los demás huyeron.
Con los tres muertos de esta madrugada el número de delincuentes abatidos en los últimos seis días por la policía asciende a 96 y el total de víctimas llega a 140, de los cuales 40 son policías o carceleros y cuatro civiles.
A ellos habría que sumar al menos diez presos que perecieron en las rebeliones simultáneas incitadas por el PCC en cerca de un centenar de cárceles durante el fin de semana, lo que elevaría el total de víctimas a 150.
Medios de comunicación informaron de que otros tres hombres murieron en un tiroteo esta madrugada en la vecina ciudad de Guarulhos, pero las autoridades no han confirmado que ese caso esté relacionado directamente con la ola de violencia que golpea al estado más rico y populoso de Brasil.
Defensores de los derechos humanos criticaron el miércoles la violenta reacción policial a la ofensiva del PCC y dijeron que con la sed de venganza los agentes del orden también han dado muerte a personas ajenas al mundo del crimen.
Según la agencia local "Estado", esta madrugada al menos cuatro hombres armados ingresaron en la gráfica donde se imprime el diario "Imprensa Libre", en San Sebastián, ciudad del litoral paulista y quemaron algunas máquinas.
"Ellos nos mandaron tender en el suelo y quemaron la máquina impresora, la edición entera (de hoy) y la guillotina. Mientras prendían fuego decían que no deberíamos dar más noticias sobre el PCC", dijo el editor jefe de la publicación, Igor Veltman.
Los delincuentes también volvieron a atacar entre la noche de ayer y la madrugada de hoy los autobuses de servicio público y siete vehículos fueron incendiados.
En la ciudad de San Pablo fueron quemados cinco autobuses, uno más en la vecina Mauá y el otro en Guaratinguetá, 176 kilómetros al noreste de la capital regional.
Por el miedo a los ataques, dos empresas de San Pablo suspendieron la circulación de sus autobuses durante algunas horas esta madrugada, pero en la mañana de hoy el servicio ya se había normalizado.
Con los nuevos casos, el total de autobuses quemados en los últimos días en el estado de San Pablo sube a 89, según cifras de la Secretaría de Seguridad Pública.
EFE