VIENA | AFP, EFE
El presidente boliviano, Evo Morales, no abandonó su papel protagónico hasta el final mismo de la cumbre eurolatinoamericana de Viena, y ayer aplacó primero la crisis con su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, para unirse luego al venezolano Hugo Chávez y cerrar con un multitudinario acto un encuentro alternativo.
"Como países vecinos, somos países aliados", declaró Morales después de reunirse durante cerca de una hora y media con el brasileño en un hotel de Viena, al margen de la IV cumbre UE-América Latina.
El encuentro entre los dos mandatarios se había acordado el viernes, luego de que Morales afirmase que no habría indemnizaciones para las empresas extranjeras afectadas por la nacionalización del gas y acusase a la brasileña Petrobras de actuar ilegalmente, levantando una polvadera.
Después, Morales trató de calmar el juego ante la catarata de críticas y advertencias recibidas de parte de España, Francia, Gran Bretaña y la propia UE.
Pero la crisis con Brasil había ido más allá, especialmente tras la advertencia que lanzó de que con su gobierno no ocurriría lo mismo que con el actual estado brasileño de Acre, territorio boliviano hasta 1903 vendido, según él, a cambio de un caballo, lo que provocó un escándalo.
Ayer, cara a cara con Lula, Morales, como suelen hacerlo muchos líderes cuando se encuentran en un embrollo diplomático, atribuyó los "malentendidos" a "algunos medios de comunicación" que "buscan enfrentar" a Bolivia y Brasil.
"No van a poder", advirtió, en momentos en que una comisión técnica boliviano-brasileña negocia los términos en que operará Petrobras tras la nacionalización de sus instalaciones.
De su lado, y con el mismo tono moderador, el canciller brasileño, Celso Amorim, aseguró que ambos países van a "dejar de lado los malentendidos".
CUMBRE. Europeos y latinoamericanos clausuraron hoy las reuniones y actos convocados con motivo de su cuarta cumbre birregional en la que no pudieron sino constatar la decisiva encrucijada en la que se encuentra la integración americana.
De los tres objetivos que perseguían los 60 gobernantes de Europa, América Latina y el Caribe desde su anterior cita en Guadalajara, sólo uno han podido alcanzar en Viena: la apertura de negociaciones para un acuerdo de asociación y libre comercio entre la UE y Centroamérica.
Los otros dos, el lanzamiento de un proceso parecido con la Comunidad Andina y el desbloqueo de las conversaciones entre el Mercosur y la Unión, tendrán que esperar.
En nombre de los seis gobiernos centroamericanos (Honduras, Panamá, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica), el vicepresidente panameño, Samuel Lewis, no dudó en calificar hoy de "histórico" para toda la región el paso dado.
Centroamérica, escenario no hace mucho de sangrientas guerras civiles, se convierte ahora en socio privilegiado para la UE.
Mas al sur la situación es completamente distinta.
SOCIOS. Al decidir abandonar la Comunidad Andina y adherirse al Mercosur, Chávez, una de las estrellas indiscutibles de esta cumbre, ha encendido una mecha que amenaza con prender o desestabilizar ambos bloques.
Chávez no estuvo solo en Viena. Como se preveía después de la polémica decisión de nacionalizar la explotación de hidrocarburos, Morales atrajo en su estreno buena parte de la atención mediática.
El líder aimara dio una rueda de prensa multitudinaria y su mentor venezolano no cesó de hablar en los pasillos, ambos se ausentaron de la cena oficial, compitieron en la denuncia del neoliberalismo y animaron la "cumbre alternativa" en cuyo acto de clausura participaron, además de Chávez y Morales, el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, y la hija del Che Guevara, Aleida.
Pese a que el presidente peruano, Alejandro Toledo, se esforzó en minimizar las discrepancias e insistió en que la Comunidad Andina (CAN) está "vivita y coleando", lo cierto es que la Unión Europea sólo ha podido comprometerse a lanzar con ella "un proceso conducente a la negociación", pero no a abrir ya las negociaciones, como hubieran deseado Perú, Colombia y Ecuador.
Morales, que dice creer sólo en el "comercio entre los pueblos" y no en los tratados de comercio que, según él, sólo benefician a las "transnacionales", tendrá que decidir pronto si Bolivia permanece en la CAN o la abandona.
Toledo pidió a Morales que convoque una cumbre de la CAN antes de fin de mayo, es decir, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas, prevista para el 4 de junio.
El día anterior, el presidente peruano le había tendido la mano al líder boliviano y enviado un "abrazo integrador" a su "amigo" Chávez: Morales le contestó calificando su gesto de "payasada".
En honor a la verdad, no toda la atención mediática de la cumbre la acaparó el tándem Chávez-Morales.
Evangelina Carrozo, la "reina del carnaval" de Gualeguaychú, llevó la "foto de familia" de la cumbre de Viena a todas las portadas tras irrumpir en un llamativo bikini ante los mandatarios euro-latinoamericanos.
Y más allá de todos los acuerdos y desacuerdos diplomáticos, esta cumbre de Viena será recordado por una muchacha con poca ropa.
Agenda
Solo un objetivo se cumplió: un avance hacia el libre comercio entre la UE y Centroamérica
Acuerdos
La Unión Europea y seis líderes centroamericanos manifestaron su intención de iniciar conversaciones sobre libre comercio antes de fin de año. Las conversaciones incluirán a Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
La Comunidad Andina de Naciones (CAN) logró acordar con la UE iniciar en 2006 un proceso para tratar de negociar un TLC, luego de que Colombia, Perú y Ecuador pudieran convencer para que se sume a esta iniciativa a Bolivia, que tras la partida de Venezuela del bloque pedía una pausa en la integración andina.
La UE accedió a acelerar el existente acuerdo de libre comercio de cuatro años con Chile.
La UE también mantuvo conversaciones con el Mercosur pero las negociaciones de libre comercio no muestran indicios de reactivarse. Ante la falta de resultados, el bloque debió limitar su encuentro con los europeos a nivel de ministros.