SAN PABLO | AP
Comandos armados de una de las organizaciones criminales más feroces de Brasil desataron una racha de ataques simultáneos sobre delegaciones policiales y una ola de rebeliones carcelarias por todo el estado de San Pablo que dejaron al menos 30 muertos.
El balance preliminar de las agresiones, motivadas por el traslado a otros presidios de algunos de los líderes del Primer Comando de la Capital (PCC), indicaría que se trata de una de las peores ofensivas criminales en la historia del estado más rico del país desde una toma policial violenta de un cárcel urbana hace 15 años.
En una conferencia de prensa, el Secretario de Seguridad Pública, Saulo de Castro Abreu, confirmó los 55 ataques que comenzaron el viernes por la noche y finalizaron en la madrugada de ayer.
Explicó que las víctimas son por lo menos 23 agentes policiales, la novia de uno de ellos, un transeúnte y cinco sospechosos de los ataques.
Otras 32 personas resultaron heridas durante la acción de los agresores: 15 policías, 15 atacantes y dos transeúntes. Fueron arrestados 16 sospechosos.
El funcionario sostuvo que entre los blancos de los atacantes estuvieron patrullas policiales, en cuyo interior había agentes que reposaban, en los barrios de Osasco, Guarulhos y Carapicuiba.
Los ataques se produjeron en diversas regiones de la ciudad de San Pablo y en algunos municipios del litoral y el interior del estado, tras la transferencia de jefes del PCC para una cárcel de máxima seguridad y para una sede de la policía civil.
Los traslados se realizaron el jueves e incluyeron el envío de más de 600 detenidos a la cárcel P-2 de Presidente Venceslau, de máxima seguridad que acaba de ser reformada. También se realizaron estrictas revistas de presos alojados en las cárceles de régimen cerrado, según la explicación oficial.
"Parte de esta campaña de intimidación es la rebelión en curso en 22 prisiones que creemos ha sido orquestada por el PCC``, dijo el Secretario de Asuntos Penitenciarios del estado, Nagashi Furukawa. Aclaró que la mayoría de las rebeliones carcelarias no tenían mayor importancia ni las instalaciones fueron destruidas.
Las acciones criminales urbanas sembraron terror y gran parte de la ciudad fue ensordecida por el ulular de las ambulancias y carros policiales. Hubo muchos accidentes de tránsito ocasionados por conductores que deseaban escapar de los tiroteos.
El PCC, es uno de los grupos delictivos más notorios de Brasil, que fue fundado en 1993 por reclusos de la cárcel de Taubate, en Sao Paulo. Se lo considera responsable de tráfico de drogas, trasiego de armas, secuestros, asaltos a bancos, fugas de presidios y rebeliones carcelarias.
En febrero de 2001, el PCC coordinó una rebelión que se extendió a 28 presidios en todo el estado. El balance final registró la muerte de 19 presos.
Luego en noviembre de 2003, el grupo desencadenó una serie de ataques sobre estaciones policiales. Durante 10 días, bandas de la organización atacaron más de 50 estaciones policiales con ametralladoras, bombas caseras, escopetas y pistolas.
Mataron a tres agentes. Dos sospechosos de pertenecer a las bandas atacantes murieron entonces.
Esos ataques fueron aparentemente planeados por jefes encarcelados que trataban de presionar a las autoridades para el mejoramiento de las condiciones carcelarias.