La aerolínea brasileña Varig, propietaria de la mayoría accionaria de Pluna y que está al borde de la quiebra, registró el año pasado pérdidas de U$S 631 millones , un 1.595% superiores a las de 2004.
Según la compañía, su crisis se agravó por el aumento del precio del combustible, la parada de algunos aviones para mantenimiento y la revalorización del real frente al dólar, que causó una reducción de sus ingresos por concepto de pasajes internacionales, pues el 60% de su facturación es en dólares.
"Esto obligó a la compañía a concentrar sus esfuerzos en la búsqueda de recursos para el mantenimiento de las actividades operacionales, con reducción relevante en el número de aeronaves en operación y, consecuentemente, de las rutas y frecuencias ofrecidas", señaló un comunicado de la empresa.
Varig cerró el 2005 con una flota de 70 aviones, de los cuales sólo 58 estaban en operación.
EFE