Hugo Charamello llegó a Punta del Este a fines de la década de 1970 desde Tala (Canelones). Fue mozo en una confitería y varios restaurantes conocidos. A fines de los años 80 pasó a la venta de autos usados en un local de la calle San Carlos, en Maldonado y luego se dedicó a la venta de inmuebles. Hace siete años compró el local en la parada 28 de Camino a la Laguna donde abrió la inmobiliaria Bra-Mar. Charamello compró una fracción de campo en La Charqueada (Treinta y Tres). La arrendó a un hombre de Maldonado que en el pasado cumplió una larga condena por delitos de proxenetismo, entre otros. En 1986, Charamello alquilo una casa céntrica en Maldonado a un argentino. Pocos días después la casa fue rodeada por efectivos de Interpol y de Hurtos y Rapiñas de Montevideo. Se desató el peor tiroteo que recuerda la historia de Maldonado. En la casa fue abatido un ex- policía argentino sindicado como integrante de grupos parapoliciales de la dictadura argentina. La casa fue destrozada por los balazos. Años después Charamello le ganó un juicio al Estado por los destrozos en la finca.