El subsecretario de Integración, Eduardo Sigal, sostuvo que "el diálogo no se para en ningún momento" con el Uruguay, ya que "hay una relación muy estrecha en lo cultural, político y comercial" entre ambos países, pese a la controversia por la construcción de las plantas de celulosa.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente uruguayo, Mariano Arana, sostuvo que "está en manos de la Cancillería" de su país encontrar una solución al diferendo, a través del diálogo, luego de la presentación realizada por Argentina el jueves pasado ante La Haya.
En declaraciones radiales, Arana manifestó su esperanza en "que no se corte el diálogo" con la Argentina, aunque aclaró que esa tarea "está en manos de la Cancillería".
Los asambleístas de Gualeguaychú se reunirán hoy en Arroyo Verde, la vera de la ruta 136 que conduce hacia Uruguay, para comenzar a definir los pasos a seguir en la lucha en rechazo a las plantas de celulosa.
Los asambleístas habían levantado el corte de ruta el martes pasado, luego de haberlo reiniciado el 5 de abril.
La votación, al levantar el corte, fue muy reñida, y ahí se decidió finalmente levantarlo para esperar la presentación argentina ante La Haya, hecho que se produjo el jueves.
Al día siguiente, el viernes, el conflicto se nacionalizó aún más con la concurrencia a Gualeguaychú del presidente Néstor Kirchner y casi todos los gobernadores del país, en defensa del medio ambiente.
La idea que predomina entre los integrantes de la asamblea es de seguir difundiendo el ´no a las papeleras´ pero sin realizar cortes de ruta, de modo de favorecer el camino jurídico iniciado con el recurso internacional ante la Corte de La Haya.
La Nación