La revista financiera estadounidense "Forbes" sitúa al presidente cubano Fidel Castro en el séptimo lugar entre los diez mandatarios más ricos del mundo. Estima su fortuna en 900 millones de dólares. La noticia ha tenido destaque en la prensa internacional. Conociendo la pobreza de la isla que tiraniza, el Dr. Castro ha acumulado una extraordinaria cifra personal. En anteriores informes de esa publicación, Fidel Castro había figurado con 798 millones. Pero ahora casi duplica a la Reina Isabel de Inglaterra, quien tiene sólo 500 millones. Entre esos diez gobernantes o soberanos más adinerados del planeta, el primero es el rey de Arabia Saudí, Abdulá Bin Abdelaziz, con una fortuna de 21.000 millones. Americanos no hay. Y en Europa, la reina Beatriz de Holanda tiene sólo 270 millones.
¿Con cuánto habrá bajado de Sierra Maestra en los bolsillos? Ha sido un negocio de maravilla. Tenía razón Lord Acton: "el poder absoluto corrompe absolutamente".