Daniel Herrera Lussich | Corresponsal permanente
EL PAIS EN WASHINGTON
Uruguay reclamó ante el presidente Paul Wolfowitz y la plana mayor del Banco Mundial que no se "siga politizando" el tema, que se fije una fecha para la decisión final del directorio y que aun cuando las empresas Botnia y ENCE decidan suspender la solicitud de crédito o se lo rechacen, "los estudios medioambientales se culminen".
Durante casi cuarenta minutos el presidente Tabaré Vázquez, acompañado de los ministros Astori, Lepra y Gargano y el embajador Carlos Gianelli, dialogaron con Wolfowitz, el presidente Ejecutivo de la Corporación Financiera Internacional, Lars Thunell, Yokiko Amura, vicepresidente de Miga, y Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial.
Para el presidente Vázquez la reunión fue especialmente importante. Dio la oportunidad de hablar de la posición uruguaya y señalar que ha actuado en forma permanente dentro de la ley y el marco jurídico en lo regional y en lo internacional. Para el mandatario no sucede lo mismo con la posición adoptada por Argentina "donde un grupo de ciudadanos ha cortado ilegalmente los puentes de comunicación entre los dos países, medida que ha sido levantada pero que no existe la seguridad de que no se vuelva a repetir, porque el gobierno argentino no ha tomado medidas para que una situación tan irregular quedara implantada". En tanto la cúpula del Banco Mundial señaló su continuo apoyo al desarrollo de Uruguay, elogiando su "sólido manejo económico" y la continua "recuperación" de la economía. También destacó el firme compromiso del Grupo del Banco de apoyar las inversiones privadas productivas que estimulen el crecimiento económico y el desarrollo de sus países miembro, mientras se realicen con la debida diligencia ambiental.
Vázquez a la salida de la charla en el Banco Mundial declaró a los periodistas que "la queja de los ciudadanos argentinos se plantea sobre eventuales perjuicios que podrán tener dentro de cuatro o cinco años, cuando funcionen esas plantas, porque las plantas no están funcionando y no pueden hacer ningún daño". En cambio el daño real para el presidente se ha efectuado y se efectúa contra Uruguay, cuando premeditadamente se cortaron los puentes, afectando el turismo, una de las principales industrias, con cortes elegidos en fechas con mucha precisión.
El mandatario señalo que pese a estas circunstancias Uruguay seguirá respetando "como lo ha hecho siempre, el cumplimiento de los contratos en lo nacional e internacional. Las plantas de celulosa se van a seguir construyendo en la zona donde se están ahora construyendo y con la tecnología actual, porque dan garantías al Uruguay, un país que ha defendido siempre y tiene una alta calidad medioambiental". Vázquez aclaró con énfasis que, cuando estén funcionando las plantas de celulosa, van a impactar escasamente y en lo que respecta a los créditos del Banco, dijo que son un problema de las empresas con la entidad. A su vez Wolfowitz señaló que se está en el comienzo de la última etapa del proceso de evaluación ambiental de los proyectos de las plantas de celulosa para confirmar que se ajustan a las políticas ambientales del Grupo del Banco Mundial. Una vez completado el estudio ambiental, la Corporación Financiera Internacional y Miga decidirán si presentarán o no los proyectos de financiar y otorgar garantías a las plantas de celulosa, a la Junta Directiva del Grupo del Banco Mundial.
En el final del comunicado emitido en la tarde de ayer, el Banco Mundial señala que "con relación al conflicto diplomático entre Uruguay y Argentina en torno a la construcción de las plantas, el Sr. Wolfowitz instó tanto a Argentina como a Uruguay a renovar el esfuerzo de buena fe iniciado por los dos presidentes para encontrar una solución negociada y justa que asegure a las partes interesadas que los recursos ambientales compartidos serán protegidos
Esperanza
Titular del BM expresó que cree en una salida negociada sobre la protección ambiental