Jueves | 27.04.2006
Montevideo, Uruguay | 19:26
  - Nacional
conflicto binacional | Durante la reunión con Lula, el presidente argentino dijo que ofreció pagar nuevo estudio de impacto ambiental | Botnia dispuesta a nuevo informe
Kirchner dijo a Lula que propuso pagar a obreros para parar obras
Durante el encuentro en San Pablo el mandatario argentino reveló a su par brasileño aspectos hasta ahora secretos

SAN PABLO | LA NACION/GDA

Todo empezó con una pregunta: "¿Cómo está el problema de Uruguay?" El presidente Luiz Inácio Lula Da Silva quería oír sin intermediarios la posición argentina de la crisis de las papeleras, la más fuerte que enfrenta hoy el Mercosur. Néstor Kirchner no ahorró detalles, incluso algunos que el Gobierno mantenía en secreto.

Le dijo, por ejemplo, que la Argentina ha ofrecido a Uruguay poner dinero para cubrir los sueldos de los empleados de Botnia por 90 días, si la empresa finlandesa que construye la mayor de las fábricas de la discordia en Fray Bentos aceptaba frenar las obras por ese lapso.

Un testigo de la cena que compartieron Lula y Kirchner anteanoche en un lujoso hotel paulista indicó que la Argentina también propuso en sus negociaciones con el gobierno de Tabaré Vázquez financiar, al menos en parte, el estudio que reclama sobre el impacto ambiental acumulativo de las plantas.

El Gobierno intentó blindar el contenido de la charla presidencial. Cerca de la medianoche de ayer, cuando terminó la reunión, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había dicho que "no se habló nada relevante" sobre el conflicto con Uruguay.

Pero, ya de día, en la comitiva argentina destacaban con especial énfasis la importancia de que Kirchner hubiera podido exponer ante Lula su posición frente al diferendo.

"Fue una explicación pormenorizada y técnica", explicó un funcionario presente en la reunión. Tomó casi 20 minutos de las dos horas de la conversación tras la cual los presidentes anunciaron un "fortalecimiento" de la alianza bilateral.

Kirchner repitió que, a juicio de la Argentina, Montevideo violó tres veces el tratado bilateral que lo obliga a una comunicación oficial antes de autorizar una obra sobre el río Uruguay.

Al no poder llegar a un acuerdo, la única salida es presentar una demanda en la Corte Internacional de La Haya, ratificó Kirchner, según las fuentes. Será el 5 de mayo, como ya había anunciado la Cancillería.

A Brasil no le agrada que un conflicto regional llegue hasta esa instancia, pero Lula se limitó a escuchar, añadieron funcionarios de los dos países.

Por medio de su principal asesor internacional, Marco Aurelio García, el presidente brasileño había señalado antes del inicio de la cumbre que su país cree que el conflicto "puede y debe resolverse en el ámbito bilateral". Sin tomar partido, enfrió así la intención uruguaya de convocar al órgano principal del Mercosur para denunciar las pérdidas que le ocasionan los cortes de las rutas binacionales por parte de los vecinos de Entre Ríos, que se oponen a las papeleras.

Pero también dejó traslucir el deseo de Lula de que se retome el diálogo entre la Argentina y Uruguay. "No estamos cerrando la posibilidad de una negociación", aclaró Kirchner, cuando terminó el relato del fracaso del último intento de acuerdo con Vázquez. Aquello ocurrió cuando Botnia se negó a parar por tres meses las obras. En ese punto de la charla, fue cuando el Presidente contó que la Argentina había ofrecido pagar los sueldos de los empleados, una de los obstáculos esgrimidos por la empresa. Fuentes del Gobierno (desde Buenos Aires) confirmaron que se había calculado un eventual gasto de casi 1 millón de pesos.

Kirchner enfatizó, además, que la Argentina "no está en contra de las inversiones en Uruguay". Es decir, que no se opone a ciegas a las dos papeleras que se levantan en Fray Bentos, como sí ocurre con los asambleístas de Entre Ríos.

"El tema central, que quedó claro, es que se necesita el estudio de impacto ambiental. No hay nada contra Uruguay. Era fundamental que Lula escuchara esto de primera mano", dijo otro de los miembros de la comitiva.

El tema de las papeleras se agotó durante el segundo plato. Con cuatro funcionarios de cada lado como testigos, los dos presidentes repasaron sus respectivas situaciones políticas internas.

Kirchner quiso saber detalles sobre el proyecto reeleccionista de Lula. Pero no anticipó (ni nadie le preguntó) qué hará él cuando se le acabe su mandato, en el 2007.

Al principio y al final, dedicaron un buen rato a analizar cómo queda el Mercosur frente a los reclamos de los países más chicos por la falta de atención a las asimetrías comerciales. "La matriz del encuentro fue la profundización del eje Brasil-Argentina", dijo el canciller Taiana. Con él coincidió su colega brasileño, Celso Amorim.

Un mensaje directo: si están en sintonía los dos países grandes, que fundaron el bloque, el resto acabará por acomodarse.

Con esa idea volvió Kirchner ayer a Buenos Aires, después de una larguísima reunión con Lula y con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Ahí, entre más de 20 funcionarios, ya no hubo lugar para contar secretos sobre el tema más delicado que enfrenta la política exterior argentina.

asesor. Pocos minutos antes de la reunión que Kirchner y el presidente Lula mantuvieron en San Pablo, el hombre de más confianza del mandatario brasileño daba a conocer la postura de Brasil en cuanto al conflicto.

"La posición de Brasil es que esto puede y debe ser resuelto en el ámbito bilateral. Ese es nuestro interés", dijo Marco Aurelio García, el asesor de política exterior.

García reconoció que en marzo y durante un breve encuentro el presidente Lula y la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, conversaron del tema. "No creemos que eso sea para nada una intervención en el asunto. Fue una intervención para que ambas partes hicieran lo que habían acordado", explicó García.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, también se alineó con Argentina al declarar que el conflicto por las plantas debe ser resuelto en forma "bilateral".

"Apostamos al diálogo, a la solución bilateral entre los dos países", dijo Chávez.

La de ayer fue la primera declaración que formuló el mandatario venezolano respecto al tema desde que estalló el conflicto. Con ello desestimó la posición de Uruguay que solicitaba la convocatoria del Consejo del Mercosur.

Presidente Chávez también se alineó

Apenas una semana antes, Chávez había participado en la otra cumbre con el presidente Tabaré Vázquez, el paraguayo Nicanor Duarte Frutos y el boliviano Evo Morales. El tema central en esa ocasión había sido la construcción de un gasoducto que uniera a los tres países, con el apoyo venezolano.

Dado que Chávez fue ayer el vocero del encuentro mantenido en San Pablo, también fue interrogado por los periodistas en relación con este último tema. Varios medios locales señalaban en Chávez un afán de protagonismo al participar en una reunión sin la presencia de los presidentes argentino y brasileño.

"Si con la presencia hubo alguna especulación, esa especulación fue solucionada con el clima de esta cumbre, se dio vuelta la página", sentenció Chávez.

De esta manera, el mandatario venezolano que aguarda su ingreso formal al Mercosur, se alineó ayer con los dos socios grandes del bloque regional.

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