En Katmandú, Nepal, la calma parece haber vuelto a las calles. Lo demuestra la actitud de este hombre sagrado, o "sadhú". Desde hace tres semanas que la ciudad venía siendo golpeada por protestas masivas en las calles, con una violencia despertó una fuerte respuesta oficial y alteró la vida de los habitantes. Las protestas eran contra el rey Gynaendra, a quien la oposición ha reducido sus movimientos como parte de una estrategia que terminó con la advertencia de la vuelta de las protestas violentas. La foto fue tomada en Pashupatinath, un sepulcro hindú. Solamente en la India, hay unos cuatro o cinco millones de sadhúes.