En medio de insultos, en Italia terminó la campaña

| Silvio Berlusconi, abajo en las encuestas, volvió a descalificar a su rival, Romano Prodi, y deslizó la posibilidad de fraude electoral

ROMA | THE ECONOMIST, AFP, AP Y EFE

Las elecciones no solían ser realmente significativas en Italia. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial solo precedían a cortos períodos gubernamentales con primeros ministros de bajo perfil. A pesar, o a raíz, de esta situación, la situación económica era próspera. Pero nada de esto condice con el acto comicial del 9 y 10 de abril, para el cual ayer los candidatos Silvio Berlusconi y Romano Prodi cerraron sus campañas.

Por un lado, quien se presenta a la reelección por la coalición de centro-derecha Casa de las Libertades, el primer ministro Berlusconi, es una figura controversial, magnate de los medios de comunicación y el hombre más rico de Italia. Y la situación económica del país lo ha convertido en el "enfermo" de Europa.

El cuadro de la situación económica italiana es sombrío: el crecimiento fue nulo en 2005 y las inversiones bajaron 0,6%. Las cuentas públicas están en rojo. El crecimiento para 2006 debería ser del 1,3%, mientras el déficit público representa el 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB), en vez del 3,1% previsto, según el Ministerio de Economía. Además, la pérdida de competitividad ha disminuido en 10 años, pasando de 4,6% a 2,7% de las exportaciones en el mundo.

El mejor resultado alcanzado durante el gobierno conservador de Berlusconi fue la disminución del desempleo, que pasó de 9,2% a 7,7% durante su mandato.

Esta puede ser una de las razones por las que la batalla entre Berlusconi y Prodi, postulado por la coalición de centro-izquierda La Unión, ha sido en exceso ácida. Otra es la propia personalidad del actual jefe de Gobierno, quien no ha dudado de calificar de "coglioni" ("pelotudos") a sus adversarios políticos y sus seguidores. También acusó a jueces, empresarios e incluso funcionarios públicos de conjurar para sacarlo del poder. Recientemente, pidió que en las elecciones hubiera observadores de la ONU para impedir un posible fraude.

Prodi, quien fue primer ministro de Italia entre 1996 y 1998, afirmó que este tipo de declaraciones son producto de la "desesperación" de su oponente. Generalmente optimista y de sonrisa fácil, Berlusconi mencionó el jueves por primera vez la posibilidad de ser derrotado.

Todas las encuestas le dan al candidato centro-izquierdista una ventaja de entre 3 y 5 puntos porcentuales. Sin embargo, analistas manejan que a mayor afluencia a las urnas -un total de 50 millones de italianos están habilitados para votar-, mayor posibilidad de triunfo para Berlusconi.

Esta segunda posición en las encuestas provocó que Berlusconi encabezara una campaña agresiva, carente de discusión sobre los problemas de fondo existentes en Italia.

A tal punto el primer ministro ha sido la principal figura en la campaña, que el diario Corriere della Sera indicó que "para bien o mal, Silvio Berlusconi ha convertido las elecciones en un referéndum de él mismo".

El propio Berlusconi ha manifestado su satisfacción con que las elecciones se realicen los próximos domingo y lunes, ya que "ha sido una campaña desagradable".

CIERRES. Los dos candidatos tuvieron ayer la última oportunidad de convencer a los indecisos con miras a las elecciones.

Berlusconi cerró ayer la campaña electoral reiterando sus insultos contra la izquierda, mientras el líder de la oposición, Romano Prodi, prefirió hacerlo hablando de "un poco de felicidad para todos" los italianos "después de cinco años de tristeza".

Ante miles de seguidores en Nápoles, Berlusconi cargó contra los partidos integrantes de Unión, a cuyos líderes llamó "los herederos de Stalin, Mao, y Pol Pot".

Volvió a evocar el fantasma del comunismo y dijo que la elección "no es entre Berlusconi y Prodi", sino entre la Italia que él representa y la de la izquierda.

Afirmó también que la Italia de la izquierda es "la de las tasas, los insultos, las mentiras, las puertas abiertas de par en par a los inmigrantes clandestinos, los antiglobalización que queman las banderas de potencias amigas y que quieren quitar el crucifijo de las escuelas".

El jefe del Ejecutivo, el primero que ha llegado a completar una legislatura de cinco años en la historia de la República, defendió luego su Italia, "la de la derecha", a la que describió como la de "la tolerancia, el respeto hacia todos, el bienestar y una Italia que sobre todo sabe amar".

Tras destacar esa "tolerancia y respeto hacia todos", Berlusconi declaró: "Ganaremos porque no somos coglioni".

Mientras, Prodi dio su último mitin de campaña en la Plaza del Pueblo de Roma. Al igual que su rival, afirmó que el proceso previo a las urnas fue desagradable, pero lo atribuyó a las actitudes de Berlusconi.

Prodi, también ex presidente de la Comisión Europea, aseguró que, en caso de vencer, el suyo "será un Gobierno para todos los italianos, incluso aquellos que no hayan votado a la Unión", y describió el futuro del país como uno "donde prime el diálogo, donde cuenten más las mujeres y donde haya más Europa".

Frente a los ataques de Berlusconi contra la Unión Europea y el euro, Prodi afirmó: "si se hubiera escuchado más la voz de Europa, hoy habría más paz en el mundo".

En Uruguay votación superó el 60%

América Latina registra la mayor afluencia en las elecciones para los italianos residentes en el exterior, con el 44,37%, frente al 37,93% de promedio general, según los últimos datos informados oficialmente. En Uruguay, la votación alcanzó al 63,49% de los habilitados a sufragar.

Los datos relativos a los votantes en cada país, que se actualizan sistemáticamente, son publicados en el sitio de la Cancillería italiana, www.esteri.it .

En ese sitio, se indicó que de los aproximadamente 50.000 habilitados para votar en Uruguay lo hicieron el 63,49%.

La votación en el extranjero para las elecciones italianas concluía ayer.

UN MILLON. La Farnesina (cancillería italiana) informó que las distintas circunscripciones de los italianos en el exterior registran 1.017.172 sobres con votos de los residentes en Europa, América Latina, América del Norte y Africa-Asia-Oceanía.

El padrón de votantes se determinó sobre la base de la inscripción en el anágrafe de los italianos residentes en el exterior, actualizado a diciembre de 2005.

Las papeletas electorales cerradas en maletas diplomáticas selladas serán trasladadas con destino a Roma, donde se realizará el conteo.

El lugar de mayor índice de votación fue la localidad iraquí de Nassiriya, con el 96,8 %.

En Alemania, donde está la mayor población italiana fuera de la península, votaron 150.000 de las 400.000 personas con derecho a voto. ansa

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