No es un pino cualquiera y el despliegue periodístico se justifica. Se trata de una especie conocida como Wollemi Pine, de la cual existen menos de cien ejemplares salvajes, por lo cual las autoridades de Jardín Botánico de Sydney decidieron reproducirlos en sus suelos, apelando a un mecanismo de seguridad que incluía una jaula de hierro. Hasta 1994 se pensaba que los Wollemi Pine habían sido extinguidos. En esa fecha, empero, el guardabosques David Noble descubrió varios ejemplares en las Montañas Azules, que se encuentran próximas a la capital australiana. La especie Wollemi forma parte de la familia de las araucarias, y se sostiene que ya existían hace 200 millones de años, justo cuando el planeta era habitado por los dinosaurios. Todo estos antecedentes pesaron a la hora de otorgarle un lugar y un tratamiento muy privilegiado al Wollemi del Jardín Botánico, teniendo un sentido muy simbólico la convocatoria realizada para presenciar el momento en que el ejemplar era liberado de la jaula de hierro que hasta entonces lo protegía.