Encantos remotos

Independientemente del destino, viajar a lugares exóticos es una experiencia distinta al turismo tradicional. En algunos casos, se trata de una aventura o uno de esos viajes que cambian la vida, que marcan un antes y un después. Los invitamos a una vuelta rápida por algunos de los destinos maravillosos.

Por: Lola H. Machado

ay en el mundo algunos lugares que tienen un poco de mística, otro tanto de misterio, una cuota de exotismo y un espíritu que nos hace reconectarnos con sentimientos ataviales que nos preceden en la Tierra. Se trata de fantasías que cobran vida en las páginas de revistas como National Geographic o en esos fantásticos documentales que nos acompañan desde la T.V. durante esas madrugadas desveladas. Algunos de ellos son tan inaccesibles en el mapa topográfico como lo son para los bolsillos de viajeros gasoleros y, sin embargo, año a año cientos de visitantes viajan desde los puntos más remotos para visitarlos.

Nepal. Parque Nacional de Lantang. Lantang es el primer parque nacional del Himalaya desde 1971. Región habitada por las etnias tamang y sherpa, con unas costumbres y ambiente social más tibetano que nepalí, su visita ofrece la posibilidad de ver glaciares y ascender montañas de una altura relativamente baja.

Camboya. Camboya es una tierra castigada por la mano del hombre y la naturaleza, pero su belleza es imbatible. En Siem Reap, al norte del país y corazón del antiguo imperio jemer, el lago Tonlé Sap y los templos de Angkor vertebran la vida y la riqueza de los camboyanos.

Madagascar. En Nosy Komba, se pueden observar los lemures, simios típicos de la isla que no se encuentran en ningún otro lugar que no sea Madagascar. Nosy Tanikely, a una hora de barco, es ideal para bucear sobre unos arrecifes coralinos excepcionales. Otros lugares de interés son Nosy Iranja, la isla de las tortugas, Nosy Mitsio, un grupo de islotes prácticamente desiertos y, también, paraíso de los buceadores. Es particularmente interesante la Sarabajin, por su playa de arena blanca y extremadamente fina y la isla de la Falaise, con paredes de basalto que caen a pique en el mar.

Filipinas. Cebú. La antigua colonia española ofrece un total de 7.000 islas, con la ventaja de ser de las más tranquilas del Sudeste asiático. Además del esperado entorno de arena blanca y aguas cristalinas, Cebú es un enclave cultural importante, ya que fue la primera capital fundada por los españoles y donde Magallanes levantó su cruz y comenzó la cristianización del país. Uno de los grandes legados de la cultura cristiana es la basílica del Santo Niño en la ciudad de Cebú. XVI. Una fiesta muy importante es la Semana Santa, la cual es celebrada al estilo antiguo.

República Dominicana. Jarabacoa. En la República Dominicana no sólo hay playas, ambiente tropical y mucho merengue. A poco más de 130 kilómetros de la capital se llega a otro mundo... donde siempre es primavera y la temperatura media no sobrepasa los 22 grados. Jarabacoa es la puerta a ese otro Caribe que sobrepasa los 3.000 metros en la Cordillera Central y se conoce como los Alpes dominicanos.

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