El ministro de Interior, José Díaz, se reunirá a las 17 horas con los dueños de "Bamboo", los vecinos de la Aguada, autoridades del Inau y Ricardo Bernal, Jefe de Policía de Montevideo.
El objetivo del encuentro es analizar la situación del local, donde el último fin de semana un joven mató de un disparo a otro e hirió a cuatro personas.
Los vecinos de la Aguada, barrio donde esta ubicado el local bailable, hicieron ayer una concentración pidiendo que sea clausurado. Según explicaron, todos los sábados hay actos de violencia y se pueden ver jóvenes que consumen drogas. Además de las protestas, los vecinos juntaron 200 firmas de apoyo a la clausura del local.
Por su parte, el directorio del Inau tomará hoy una decisión sobre si solicita o no la clausura del local.
Uno de los puntos principales que analizará el instituto es si fallaron o directamente estuvieron ausentes los controles en el ingreso con armas al local.
"Si se constatara el ingreso de menores de 15 años se podría elevar el límite a 18 años y si hubo omisión en el control del ingreso con armas, cosa que estaba acordada desde una reunión mantenida en 2005, se podría solicitar a la Justicia que clausure el local", dijo a El País Víctor Giorgi, presidente del Inau.
El pasado domingo altas fuentes de Jefatura consultadas dijeron que existe un informe negativo sobre el baile y que desde la policía se solicitó la clausura del mismo. De la misma forma fuentes judiciales que trabajan en el caso aseguraron que no existieron controles de ningún tipo en lo que refiere al ingreso de personas armadas.
A nivel de la Justicia ayer la jueza Fanny Canessa interrogó al propietario del local y a los dos policías que participaron del enfrentamiento a tiros con el joven ahora muerto. En tanto los cuatro baleados internados en diferentes hospitales y sanatorios serán indagados cuando sean dados de alta.
El episodio de Bamboo ocurrió a las cuatro de la madrugada del domingo pasado cuando Alejandro Sosa López sacó un arma dentro del local después que un amigo fue agredido.
El joven disparó e hirió a cuatro personas y mató a otra. Sosa corrió hacia la calle donde se topó con dos policías coraceros a los que también disparó.
Los funcionarios repelieron la agresión y se generó un tiroteo por dos cuadras que finalizó cuando Sosa cayó ultimado de un disparo en la esquina de Blandengues y Pando.
En la puerta del baile se ocasionó un caos en el que cerca de 800 personas que salieron del baile despavoridas cortaron el tránsito y ocasionaron todo tipo de disturbios.
El País