La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reivindicó ayer los Tratados de Libre Comercio (TLC) suscriptos por su país, por entender que no son "contradictorios" con la integración de América Latina y aseguró que su gobierno procurará profundizar las relaciones bilaterales con Uruguay. Bachelet resaltó las "coincidencias políticas" con la administración de Tabaré Vázquez y estimó que la proximidad ideológica le permitirá a los dos países mejorar la integración.
Por su parte, Vázquez resaltó las "excelentes relaciones" entre los dos países y auguró que se profundizarán los lazos en distintas áreas.
Los comentarios fueron realizados en el Edificio Independencia durante la breve conferencia que brindaron Bachelet y Vázquez. Bajo el mandato del ex presidente chileno Ricardo Lagos, la nación trasandina concretó el TLC con Estados Unidos.
En su fugaz visita de menos de cuatro horas, la novel presidenta recibió numerosas muestras de afecto de chilenos residentes en el país, así como de ciudadanos uruguayos que aplaudieron su presencia en la Plaza Independencia.
CONSIGNAS. "Viva Chile", "Viva (Salvador) Allende", "Pinochet a la cárcel", fueron algunas de las consignas pronunciadas por los simpatizantes de la izquierda que se congregaron en las inmediaciones de la Plaza Independencia para saludar a la mandataria visitante.
Alumnos de la Escuela Chile aguardaron a Bachelet en el Edificio Independencia y en la plaza. Escoltada por blandengues a caballo, la presidenta chilena arribó pasadas las 17:30 horas a la cita. Vázquez la recibió en la puerta.
La reunión entre ambos presidentes se extendió por 30 minutos. Simultáneamente los ministros de Industria, Transporte, Relaciones Exteriores y Economía, de los dos países, mantuvieron un encuentro al igual que legisladores chilenos y uruguayos. Al término de las reuniones, Vázquez y Bachelet brindaron una corta conferencia en la que el presidente uruguayo valoró la visita de su par trasandina.
Presidencia realizó intensas gestiones ante la cancillería chilena para lograr que Bachelet incluyera a Uruguay en su primera gira tras acceder al gobierno, luego de conocer que la mandataria visitaría Argentina.
La solicitud fue planteada por Uruguay ante el diferendo por las plantas de celulosa con Argentina. Como resultado de las gestiones, Bachelet accedió a realizar la breve visita.
Al concluir la entrevista, Bachelet, acompañada por el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y el intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, depositó una ofrenda floral al pie del monumento a José Artigas.
En su traslado, Bachelet rompió en varias oportunidades el protocolo al aproximarse a las numerosas personas que la saludaban detrás de las vallas instaladas en Plaza Independencia.
Con simpatía, la mandataria retribuyó los saludos. Las pancartas con su rostro que caracterizaron la campaña electoral chilena, fueron desplegadas por grupos de ciudadanos chilenos.
Al asistir a la sesión de Cepal, Bachelet enumeró los ejes de su plan de gobierno y subrayó que pese a las diferencias que existen en su país, los representantes de las distintas colectividades coinciden en la necesidad de incrementar las políticas sociales y estimó que su administración concretará "un gran acuerdo" en ese sentido.