El bloqueo se mantiene, al menos hasta la noche del lunes cuando los ambientalistas de Gualeguaychú se reúnan en asamblea para resolver si lo mantienen o no. Si bien las últimas declaraciones del presidente Tabaré Vázquez irritaron bastante a los asambleístas gualeguaychuenses, la idea de suspender el bloqueo por unos días ha ido tomando cuerpo.
Ayer, sobre el puente Paysandú–Colón tuvo lugar un "abrazo simbólico" entre los asambleístas de la vecina ciudad y un grupo de cinco militantes —pertenecientes al Movimiento 26 de Marzo y de la Corriente de Izquierda— uruguayos opuestos a la instalación de las plantas de celulosa. Esta asamblea que ha mantenido el bloqueo en el paso de Colón en forma solidaria con la de Gualeguaychú, ya tiene una posición tomada en relación con la medida, aunque sus portavoces no quisieron adelantar cuál será la postura. Resolverán una vez que sus vecinos gualeguaychuenses voten el lunes, aunque los colonenses han mantenido posiciones más moderadas en relación al conflicto.
Uno de los integrantes de la Asmblea de Gualeguaychú declaró ayer a medios locales que si el presidente Vázquez "no termina con su intransigencia" en el conflicto "tendrá piquetes por 40 o 50 años más". "Nos estamos cansando de las reiteradas contradicciones del señor Tabaré y de que se la pase desmintiendo a nuestro presidente", dijo el asambleísta Martín Alazar en declaraciones recogidas por el sitio Análisis Digital de Entre Ríos.
DIVIDIDOS. Las fuertes lluvias que se abatieron el viernes sobre la región ribereña de Entre Ríos obligaron a los asambleístas de Gualeguaychú a postergar la "asamblea clave". En principio se había propuesto realizar esta reunión definitoria para el conflicto en la noche de ayer. Sin embargo, en sucesivas reuniones que los asambleístas mantuvieron entre la noche del viernes y la mañana de ayer, decidieron posponer la reunión para el lunes.
Hay muchos activistas que mantienen posiciones radicales y se niegan a levantar el bloqueo. "No es la hora de ofrecer un gesto", dijo a Página/12 el asambleísta Alfredo Muñoz, uno de los que se opone a suspender el bloqueo por considerar que Uruguay no da garantías de que se paren las obras. Pero una de las mayores preocupaciones para los asambleístas que se oponen a flexibilizar la medida es que una vez que "se bajen de la ruta" ya no puedan regresar porque la Gendarmería Nacional se los impedirá.
En este sentido, el gobernador entrerriano Jorge Busti se comprometió a no ejercer la represión si se da la hipótesis de que, luego de levantado el bloqueo, los ambientalistas quieran regresar a la ruta. "Nunca he reprimido a nadie", dijo Busti a medios locales y agregó que si los asambleístas quieren volver a la ruta "nadie se lo va a impedir".
El fin de semana es aprovechado por los asambleístas para ajustar las propuestas que plantearán, bajo determinadas condiciones, el levantamiento del bloqueo por un plazo no mayor a una semana.