Los violentos

El ser humano es violento por naturaleza, de hecho es el ser más violento que ha existido en el planeta hasta la fecha, cinco mil guerras en tres mil años de historia conocida lo atestiguan. Sin embargo el hombre con su gran capacidad de aprendizaje y superación constante, ha logrado controlar y transformar la mayor parte de ese enorme caudal de energía destructiva. El arte, la ciencia, la sociedad, e incluso lo que hoy conocemos como civilización es en parte el resultado de la canalización constructiva del feroz instinto agresivo humano.

A pesar de vivir en un mundo aparentemente cada vez más violento, la realidad es que afortunadamente la mayoría de los individuos que conforman una sociedad logran controlar, dominar y transformar su agresividad en un sentido positivo. De no ser así la humanidad ya no existiría desde hace muchísimo tiempo. Por supuesto que en todos los grupos humanos hay excepciones y esas excepciones suelen ser notorias porque la agresividad del tipo que sea, tiene un fuerte impacto sobre el resto de los individuos.

La persona violenta puede tener factores genéticos que la predispongan o problemas orgánicos que generen su agresividad, pero en la mayoría de los casos las causas deben buscarse en elementos psicológicos determinados por la educación y la historia de vida personal. Por ejemplo la baja tolerancia a la frustración, o la tendencia a "acumular" la ira, no dejándola salir en pequeñas dosis" y luego explotar violentamente sin control en situaciones que no lo ameritan. Otro de los factores psicológicos es la observación y posterior imitación de modelos parentales o sociales altamente agresivos.

Así y todo, en los casos de violencia extrema que puede llegar a concluir en el asesinato, generalmente no alcanza con los factores violentos internos, son necesarios también factores externos que "apoyen" el acto. El que es violento, no es agresivo con cualquier persona ni en cualquier situación. Por ejemplo, la víctima tiene que ser más débil o por lo menos parecer más débil a los ojos del agresor o encontrarse en un estado de indefensión, caso de un linchamiento. En este último caso tenemos que tener en cuenta también el velo de anonimato que genera formar parte de un grupo agresivo numeroso.

Otro de los determinantes externos de la agresión puede ser la obtención de recompensas reales o simbólicas, por ejemplo un pago en efectivo y/o lograr un mayor estatus dentro de un grupo social determinado.

También un factor externo a tener en cuenta es cuando el agresor tiene la sensación real o imaginaria de que su acto agresivo no va a tener una sanción legal o por lo menos no va a tener una penalización importante.

Por último dentro de los factores que "liberan" la agresión no podemos dejar de tener en cuenta el efecto de las drogas psico-activas, las sustancias que alteran el estado de conciencia, el abuso del alcohol y todas sus combinaciones posibles.

Si desea mayor información sobre este y otros temas de psicología puede ingresar a la página en Internet: www.gustavoekroth .com , o cualquier consulta a través del nuevo teléfono: 712 60 93.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar