Bomberos pide vallas para la cañada donde murió un niño

| El cuerpo policial discrepa con la Intendencia Municipal de Montevideo. La comuna dijo que no instalará un vallado

La Dirección Nacional de Bomberos terció ayer en la discusión sobre si es necesario o no colocar vallados en una cañada de Flor de Maroñas donde desapareció un niño de nueve años durante las lluvias ocurridas el jueves 16.

"Hay un riesgo potencial que ameritaría algún tipo de obras en ese lugar", dijo a El País el jefe de Relaciones Públicas de Bomberos, Jorge Roquetta

Mientras, el director de la División Saneamiento de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Américo Ruocco desestimó la instalación de un vallado tras recibir un planteo en ese sentido por parte de los vecinos de la zona.

"No hay negligencia de la Intendencia en este tema. Este peligro está latente en todas las cañadas de Montevideo. Lo que la gente debe hacer es tomar las medidas de cuidado del caso. Hay que tener en cuenta que fueron construidas en forma irregular", explicó.

TRAMPA. Aunque reconoció las dificultades que tendría colocar un vallado en el lugar, el oficial Roquetta dijo que "no es imposible" instalar un sistema de este tipo y afirmó que la desaparición del niño Maidana es el segundo caso que ocurre en la zona.

Según los vecinos, un joven de 20 años falleció hace un año cuando las lluvias habían anegado la cañada, que fue entubada por la comuna capitalina.

Para el jerarca de Bomberos, los niños que viven en las casas ubicadas al costado de esa cañada se encuentran bajo "un peligro latente".

Destacó que, con excepción de la desgracia suscitada por la muerte del menor Luis Miguel Angel Maidana, lo que ha ocurrido en la zona "es mínimo", ya que decenas de niños juegan al costado de "una trampa mortal".

La cañada comienza en la costanera Maestra María Manrupe, en el Parque Guaraní. Según los bomberos, tiene una extensión de unos 10 kilómetros y sus aguas terminan en los bañados de Carrasco.

Al estar ubicada en una zona baja, recibe caudales de varias corrientes de Maroñas.

Si bien no supera los 30 centímetros de profundidad, cuando las lluvias son intensas el agua llega al borde del entubado de cemento hecho por el municipio y alcanza los tres metros.

DOLOR. Por tercer día consecutivo, una dotación de Bomberos, efectivos de la Seccional 16a. y vecinos continuaban la búsqueda del niño Maidana en la cañada.

"El cuerpo del niño va a aparecer. La búsqueda no se abandonará", dijo Roquetta.

El jueves 16, el menor Luis Miguel Angel jugaba en los fondos de su casa con su hermano de cuatro años cuando cayó en la cañada.

Su hermano avisó a su madre y a su abuela que pidieron ayuda a los vecinos.

Uno de ellos lo vio cuando se lo llevaba la corriente y trató de rescatarlo con el caballo y una cuerda.

Sin embargo, debió desistir, ya que la corriente casi se lo lleva, según relató una vecina.

La familia Maidana ocupó un predio del asentamiento hace 10 años y levantó una vivienda precaria en Eusebio Vidal y Pasaje del Amanecer.

Según los vecinos, el padre de la familia se dedica a reciclar papeles, mientras que su madre cobra el Plan de Emergencia y la Asignación Familiar.

Otro caso

En Bella Italia, a pocos kilómetros de Flor de Maroñas, un niño de 14 años desapareció el 6 de octubre del 2002 en una boca de tormenta. Agustín Netto estaba jugando al fútbol con unos amigos en un predio cercano al Complejo América y fue arrastrado por el agua de una cuneta generada por copiosas lluvias. La gran cantidad de basura acumulada en el lugar ha complicado los trabajos de búsqueda y rescate. Antes del incidente los vecinos ya habían reclamado a las autoridades municipales que se realizaran mejoras en los desagües de la zona.

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