ALEXANDRIA, Virginia | AP
La jueza federal Leonie Brinkema suspendió ayer inesperadamente el juicio a Zacarias Moussaoui por los ataques del 11 de setiembre de 2001, después que se determinara que una abogada federal presionó a testigos en violación de sus instrucciones.
"No quiero actuar de manera precipitada", dijo Brinkema al convocar a una audiencia especial para hoy, pero dijo que era "muy difícil que este caso avance".
Brinkema dijo que una abogada de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA por sus siglas en inglés) envió mensajes por correo electrónico a funcionarios de la Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) en los que resumía los alegatos iniciales de la fiscalía y comentaba las declaraciones de los primeros testigos de cargo. La jueza había ordenado antes del juicio que no se revelaran los alegatos ni testimonios a los testigos.
"Una abogada de la TSA... violó esa orden de manera flagrante", dijo la jueza a los jurados antes de despedirlos hasta mañana miércoles. De los siete testigos, tres debían declarar a favor del gobierno y cuatro lo harían por la defensa.
Brinkema quiere escuchar testimonios de los siete y de la abogada que les envió mensajes antes de decidir si desestima el caso presentado por el gobierno. En ese caso, quedaría eliminada la pena de muerte y Moussaoui sería condenado "de oficio" a perpetua.
La jueza dijo que la regla que prohíbe que los testigos escuchen los testimonios de otros "es una protección muy importante de proceso de búsqueda de la verdad".
El abogado defensor Edward MacMahon presentó una moción pidiendo que la jueza desestime la pena de muerte, señalando que "este no será un juicio imparcial". Como alternativa, dijo, debería excluir del caso a los testigos de la FAA.
El fiscal David Novak sugirió que el problema podría ser resuelto mediante un interrogatorio vigoroso por parte de la defensa.
FLAGRANTE. Pero Brinkema dijo que necesitaba tiempo para estudiar lo que haría. "En todos los años que he ocupado el estrado, nunca he visto una violación tan flagrante de la norma sobre los testigos", dijo.
Moussaoui es el único encausado en Estados Unidos por los ataques del 11 de setiembre de 2001, en que murieron casi 3.000 personas. Reconoció estar asociado a Al Qaeda pero negó estar asociado a esos ataques.